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6 de septiembre de 2017 / 08:00 a.m.

ESTADOS UNIDOS.- Con el recuerdo de la devastación que dejó el huracán Harvey en Texas todavía fresco en sus mentes, algunos habitantes del estado de Florida dijeron el martes que están apurando los preparativos para recibir al huracán Irma.

El huracán "potencialmente catastrófico" de Categoría 5 llegaría el sábado al sur de Florida según los pronósticos, lo que llevó al gobernador Rick Scott a declarar el estado de emergencia y a los lugareños a comprar toda el agua embotellada y las placas de madera que pudieron encontrar.

"Normalmente, a la gente de acá no le gusta prepararse", dijo Gary Palmer, un alguacil de 60 años que visitaba una tienda de materiales para el hogar en Fort Lauderdale. "Pero lo que sucedió en Texas le abrió los ojos a todos", agregó.

Mientras los vecinos de Houston siguen recuperándose del paso de Harvey hace casi dos semanas y comenzaban el martes a volver a las escuelas y al trabajo, funcionarios del sur de Florida hacían planes para cerrar algunas escuelas y evacuar a turistas.

El Centro Nacional de Huracanes dijo que Irma es la tormenta más poderosa de la historia en el Atlántico registrada fuera del Mar Caribe y el Golfo de México. El martes por la tarde tenía vientos sostenidos de 295 kilómetros por hora y se dirigía hacia el Caribe y el sur de Estados Unidos.

Alexandra Nimmons, de 25 años y nacida en Fort Lauderdale, dijo que estaba tomando el posible impacto de Irma más seriamente tras ver los daños provocados por Harvey en Texas. "Pasé un tiempo recolectando agua", dijo, y agregó que planeaba también acopiar velas, cerillas y comida enlatada.

El gobernador de Florida dijo que le había pedido al presidente Donald Trump que haga una declaración de emergencia antes de que el huracán toque tierra.

Annisa Ali, de 45 años y recién mudada a Oakland Park (Florida) desde la ciudad de Nueva York, dijo que tuvo problemas para encontrar agua en las tiendas locales. "Anoche fui a Wal-Mart. No había agua. Fui a Target. No había agua. Ahora estoy acá. No hay agua", dijo Ali en una tienda en Wilton Manors.

James Foote, un vecino de 56 años de Fort Lauderdale, dijo que el martes no pudo encontrar placas de madera para tapiar ventanas en una tienda local, aunque se esperaba una nueva entrega de ese material el miércoles.

"Estaré de nuevo aquí mañana antes de que este lugar abra a las 7 de la mañana", señaló Foote. "He hecho fila para comprar boletos para conciertos. Esto es mucho más importante que eso", agregó.


ilp