26 de febrero de 2015 / 06:23 p.m.

Quizás no sea de decencia turca en realidad, pero lo que es un hecho es que Antonio Mohamed mantiene en su sangre la nacionalidad de su padre, quien nació en Turquía y que por ende, lleva el mote por el que es conocido a lo largo de su carrera.

Pero no sólo el apodo hace ver que 'Tony' es turco por descendencia, su empeño y trabajo eficaz, ha sido evaluado por la revista Forbes, quien elaboró un ranking de los países más trabajadores del mundo... Y ¿adivinen quién está en primer lugar?, sí, Turquía.

Y es que según este estudio, aquel país euroasiático tiene números contundentes para alzarse en ser el más trabajador, luego de que los turcos, en su 43 por ciento, trabajan más de 50 horas a la semana.

En números generales, este hecho se resume en 1,855 horas de trabajo al año, mucho más del porcentaje que es de 1,765 horas por país.

AVALA LA ESTADÍSTICA

Antonio Mohamed sin duda es un tipo que avala la estadística de Forbes. Y es que desde que llegó a Monterrey ha estado trabajando arduamente y ha cambiado la cara de Rayados, con dos triunfos: uno en Liga y otro en Copa.

Pero de la mano de su trabajo diario, el 'Turco' también ha puesto a laborar a la gente de los Rayados, pidiéndoles desde ahorita y con anticipación, los mejores refuerzos de cara al próximo torneo.

Sí, 'Tony' ha enviado ya una lista de sus peticiones a la directiva rayada, clasificando posiciones, estilos, perfiles y hasta nacionalidades de elementos que quiere lleguen a su equipo la próxima campaña.

Una fuente allegada al club albiazul mencionó que:

"Ya tenemos una lista de lo que Mohamed quiere. Esta lista incluye a futbolistas de cierto perfil que 'Tony' quiere para el equipo el próximo torneo. El trabajo ahora es comenzar la búsqueda y darle cuentas a 'Tony', para adelantar los procesos", dijo.

Desde defensas, mediocampistas en diferentes posiciones y hasta delanteros, es lo que ocupa Mohamed, quien ya ha puesto a trabajar a lo turco a cada uno de los del departamento de Inteligencia Deportiva en la avenida Revolución, en Monterrey.

JAIR RAMOS