reuters
12 de mayo de 2015 / 01:10 p.m.

Sochi.- El Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, calificó el martes como "francas" sus conversaciones con el presidente ruso, Vladimir Putin, sobre Ucrania y Siria, y dijo que es importante que las partes estén en contacto.

Kerry mantuvo una reunión de más de cuatro horas con el ministro de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov antes de sentarse a la mesa con Putin en un hotel en Sochi, en el encuentro al más alto nivel con un representante estadounidense en suelo ruso desde el inicio de la crisis en Ucrania, en el otoño boreal de 2013.

"Tuvimos conversaciones francas con el presidente Putin y el ministro Lavrov en temas claves como Irán, Siria y Ucrania", dijo Kerry en su cuenta oficial de Twitter.

"Es importante mantener líneas de comunicación entre Estados Unidos y Rusia mientras afrontamos temas globales", agregó.

Las relaciones entre Moscú y Washington están en su punto más bajo desde la Guerra Fría.

El portavoz de Putin, Dimitri Peskov, consideró la reunión como un paso positivo.

"A través del diálogo, es posible encontrar formas para una normalización, una coordinación más cercana para lidiar con los problemas internacionales", dijo Peskov a periodistas.

Pero agregó: "Rusia nunca fue el punto de partida de este enfriamiento de las relaciones".

Los lazos entre Washington y Moscú se han deteriorado desde que Rusia anexionó la península de Crimea en marzo de 2014 y comenzó a apoyar a los rebeldes separatistas prorrusos en el este de Ucrania.

Rusia acusa a Estados Unidos de haber orquestado el derrocamiento de un presidente ucraniano afín a Moscú.

En tanto, Washington ha responsabilizado a Rusia por no retirar armas pesadas del frente en el este de Ucrania, violando así el tratado de paz acordado en febrero y conocido como Minsk 2.

Rusia niega estar armando a los separatistas que combaten contra el Gobierno ucraniano y apoyarlos con sus propias fuerzas armadas. Más de 6 mil 100 personas han muerto desde abril de 2014.

Estados Unidos y la Unión Europea
impusieron sanciones económicas a Rusia tras la anexión de Crimea, las que han sido incrementadas desde entonces.

Washington y Moscú también mantienen una pugna por la guerra civil en Siria, donde Rusia ha apoyado al presidente Bashar al-Assad, mientras que Estados Unidos es partidario de una transición política para terminar con su mandato.