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18 de diciembre de 2016 / 04:15 p.m.

BEIRUT/AMÁN.- Grupos armados incendiaron cinco autobuses que debían usarse para una evacuación cerca de Idlib, en Siria, el domingo, frenando un acuerdo que busca permitir que miles abandonen el último foco rebelde en Alepo, donde los evacuados se hacinaban en autobuses por horas a la espera de partir.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, un organismo con sede en Gran Bretaña que monitorea la guerra, dijo que la evacuación de los poblados había sido postergada como resultado y que eso significaba que probablemente ocurra lo mismo con la evacuación de la parte oriental de Alepo.

A cambio de la evacuación de combatientes, sus familias y otros civiles de Alepo, los insurgentes -principalmente sunitas- habían acordado que las personas de los pueblos de Al-Foua y Kefraya, lugares chiítas que sitiaron cerca de Idlib, también deberían tener permitida la retirada.

Videos publicados en redes sociales mostraban hombres con barba y armas celebrando y gritando "Dios es grande" al prender fuego los autobuses verdes antes de que pudieran alcanzar las aldeas.

Medios estatales dijeron que "terroristas armados", un término que usan para todos los grupos que combaten al presidente Bashar al-Assad, habían realizado el ataque.

La cadena de televisión Mayadeen, a favor del gobierno en Damasco, culpó al grupo rebelde anteriormente conocido como el Frente Nusra.

Oficiales rebeldes dijeron que una turba enardecida, posiblemente junto con "agentes" pro-gubernamentales, fue la responsable.

Horas después del incidente, mientras los evacuados de Alepo esperaban en sus autobuses, todavía no estaba claro qué impacto tendría la quema de los transportes sobre el acuerdo general.

Sin embargo, el presidente ruso Vladimir Putin, principal patrocinante internacional de Assad, y el presidente turco Tayyip Erdogan, el mayor auspiciante de los rebeldes, acordaron por teléfono el domingo que las perturbaciones debían superarse rápidamente, dijeron fuentes en la oficina de Erdogan.

El comandante de las fuerzas aliadas de Assad dijo que todavía había una posibilidad de que los estados con influencia sobre los grupos rebeldes hallaran la forma de evacuar a los civiles con seguridad.

En una declaración emitida por un medio noticioso militar dirigido por el aliado de Damasco, el grupo libanés Hezbollah, la conducción de las fuerzas aliadas dijo que la responsabilidad de la demora en la evacuación correspondía a "terroristas y sus patrocinantes estatales".

A unos 40 kilómetros al noreste, cientos de combatientes y sus familias en Alepo estaban sentados o parados en autobuses, con la esperanza de que la evacuación se reanudara luego de la pausa de tres días.

La televisión estatal siria, citando a su corresponsal en la ciudad, dijo que los autobuses habían comenzado a salir del este de Alepo donde más de 15.000 personas se habían congregado en una plaza para esperar, muchos después de una noche durmiendo en las calles en temperaturas muy bajas.

Alepo estuvo dividida entre áreas del gobierno y rebeldes en la guerra que casi lleva seis años pero un veloz avance del ejército sirio y sus aliados comenzó a mediados de noviembre tras meses de intensos ataques aéreos, forzando a los insurgentes a salir de la mayor parte del territorio en manos rebeldes en cuestión de semanas.

De acuerdo con la televisión siria Al-Ikhbariya, unos 1.200 civiles inicialmente serían evacuados del este de Alepo y un número similar de los otros dos poblados.

Miles fueron evacuados el jueves, los primeros en salir bajo un acuerdo de cese del fuego que finalizaría años de combates por la ciudad y marcaría una victoria mayor para Assad.

Fueron llevados a distritos en manos rebeldes en las áreas no urbanizadas al oeste de Alepo. Turquía ha dicho que los evacuados de la ciudad también podrían ser albergados en un campo a ser construido cerca de la frontera turca, al norte.
El caos que rodea a la evacuación refleja la complejidad de la guerra civil siria, donde varios grupos e intereses extranjeros están involucrados.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acordó el domingo una resolución de compromiso para que funcionarios de la ONU vigilen las evacuaciones desde Alepo. El proyecto se votará el lunes.