AP
24 de octubre de 2016 / 08:12 a.m.

BAGDAD.- Fuerzas iraquíes bombardearon el lunes posiciones del grupo extremista Estado Islámico a las afueras de Mosul, mientras los combates por recuperar la ciudad de manos de la milicia entraba en su segunda semana. Un grupo humanitario, por su parte, pidió que se investigue un supuesto ataque aéreo en el norte de Irak que alcanzó por error una mezquita, matando a más de una docena de civiles.

El supuesto bombardeo en el norte de Irak golpeó el viernes la zona de mujeres de una mezquita chií en la localidad de Daquq, durante un gran ataque del grupo extremista Estado Islámico sobre la cercana ciudad de Kirkuk, Human Rights Watch.

Los vecinos creen que se trató de un bombardeo debido a la escala de la destrucción y porque se oyeron aviones sobrevolando la zona, señaló el grupo humanitario. Al menos 13 personas habrían muerto en el suceso.

La fuerza aérea iraquí y la coalición estadounidense que combate con el grupo EI son los únicos bandos que se sepa tenían naves de combate en vuelo sobre el país. Ambas están inmersas en una gran operación para expulsar a los milicianos del grupo radical de la ciudad de Mosul.

La coalición ha "determinado definitivamente" que no realizó el ataque aéreo con víctimas civiles en Daquq y compartido sus hallazgos con el gobierno iraquí, que realiza su propia investigación, señaló el coronel John Dorrian, portavoz del Ejército estadounidense.

"La coalición emplea munición de precisión y un exhaustivo proceso para reducir la posibilidad de bajas civiles y daños colaterales porque la preservación de la vida civil es primordial para nosotros", dijo Dorrian.

El gobierno iraquí investiga lo sucedido, indicó el general de brigada Yahya Rasool, portavoz del Mando Militar Conjunto. El vocero declinó decir si había aviones iraquíes o de la coalición sobrevolando la zona en el momento de la explosión.

El ataque en Daquq, situado unos 40 kilómetros (25 millas) al sur de Kirkuk, se produjo mientras docenas de milicianos del grupo EI atacaban varios complejos policiales y del gobierno en la ciudad de Kirkuk, unos 170 kilómetros (100 millas) al sureste de Mosul. Ese ataque se prolongó durante dos días y dejó al menos 80 muertos, muchos de ellos efectivos de seguridad.

La milicia radical lanzó otro ataque similar el domingo contra Rutba, situada en el oeste del país y a cientos de kilómetros de distancia de Mosul. Rasool describió la situación allí como "totalmente bajo control" y afirmó que no había milicianos del grupo EI en la ciudad.

Tropas iraquíes
y curdas han combatido en la última semana en una zona de localidades en su mayoría deshabitadas al norte, este y sur de Mosul, y han llegado a 9 kilómetros (5 millas y media) de la ciudad.

Cerca de la ciudad de Bartella, las fuerzas especiales iraquíes comenzaron a bombardear el lunes las posiciones del grupo EI antes del amanecer, indicó el mayor general Haider al-Obeidi. Bartella, una ciudad de tradición cristiana situada 15 kilómetros (9 millas) al este de Mosul, fue recuperada la semana pasada por las fuerzas especiales.

Poco después, un convoy de fuerzas especiales avanzó hacia el pueblo de Tob Zawa, donde encontró bombas camineras y libró intensos tiroteos con los milicianos. Altavoces colocados en sus vehículos emitían música patriótica iraquí en su avance hacia el pueblo.

La campaña para recuperar Mosul llega tras meses de planificación e incluye a más de 25.000 tropas iraquíes, fuerzas curdas, combatientes tribales suníes y milicias respaldadas por el estado. Se espera que lleve semanas o meses expulsar al grupo extremista de la segunda ciudad más grande de Irak, donde siguen viviendo más de un millón de personas.

Los milicianos tomaron Mosul en el verano de 2014, cuando se hicieron con buena parte del norte y el oeste de Irak. El grupo armado ha sufrido derrotas en el último año y Mosul es su último bastión urbano importante en Irak.