NOTIMEX
14 de noviembre de 2016 / 09:11 a.m.

LONDRES.- El fundador de la plataforma de divulgación de información confidencial WikiLeaks, Julian Assange, es interrogado en la embajada de Ecuador en Londres en relación con acusaciones de delitos sexuales que presuntamente cometió en Suecia en 2010.

La fiscal sueca Ingrid Isgren arribó esta mañana a la sede diplomática en esta ciudad para cuestionar a Assange a puerta cerrada por cargos de violación y abuso sexual.

El fundador de WikiLeaks permanece en la embajada de Ecuador desde 2012 cuando solicitó asilo político para evitar una orden de aprehensión y extradición a Suecia, donde tendría que responder a los delitos que se le imputan.

El periodista permanece en la sede diplomática bajo la amenaza del gobierno británico de que será arrestado si intenta salir de suelo ecuatoriano.

Assange argumenta que los cargos que se le imputan en Suecia son falsos y teme que si es extraditado a ese país nórdico será enviado a Estados Unidos para responder a la justicia en aquel país.

El ciudadano australiano es conocido por hacer públicos miles de documentos confidenciales del gobierno estadunidense a través de WikiLeaks, que incluyen intercambios de correos electrónicos sobre la guerra de Irak y Afganistán.

Assange será interrogado durante tres días, tras varios años de una disputa entre Ecuador y Suecia.

El interrogatorio será conducido por un fiscal ecuatoriano, con preguntas que fueron formuladas previamente por la Fiscalía sueca, informó el diario británico The Guardian.

La fiscal sueca está presente para que el cuestionado aclare sus respuestas pero no podrá formular nuevas preguntas.

La fiscalía podría tomar una muestra de ADN con la autorización de Assange.

La policía metropolitana resguarda hoy las instalaciones de la embajada ecuatoriana en el lujoso barrio de Knightsbridge, donde desde temprana hora se dieron cita decenas de fotógrafos y un grupo de simpatizantes que portó pancartas de apoyo a Assange y WikiLeaks.

La Policía MetropolitanaScotland Yard retiró el cerco de vigilancia en octubre de 2015 en las inmediaciones de la embajada de Ecuador bajo el argumento de que no era económicamente viable continuar con una vigilancia de 24 horas.