REUTERS
1 de octubre de 2017 / 07:05 p.m.

BARCELONA.- El líder regional de Cataluña abrió el domingo la puerta a una declaración unilateral de independencia de España, después de que la policía utilizó bastones y balas de goma para frustrar un prohibido referendo en una muestra de fuerza que dejó a más de 800 heridos, según funcionarios catalanes.

Los comentarios de Carles Puigdemont se produjeron tras la declaración televisada del presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, quien descartó la independencia y acusó a los separatistas de intentar "chantajear (...) a toda la nación". Rajoy convocó a conversaciones sobre el futuro de la región a todos los partidos.

La consulta ha sumido al país en la peor crisis institucional en décadas y ha profundizado las tensiones entre Madrid y Barcelona.

"Hemos ganado el derecho a ser escuchados y reconocidos, y nos hemos ganado el derecho a tener un estado independiente en forma de república", aseguró Puigdemont.

"El Gobierno que presido trasladará en los próximos días al Parlament de Cataluña, la expresión de la soberanía de nuestro pueblo, los resultados de la jornada de hoy para que todo se desarrolle según está previsto en la ley del referéndum", agregó en una declaración televisada.

Señaló que de acuerdo con una ley aprobada por el parlamento catalán, si el voto a favor rebasa el 50% la declaración de independencia será emitida 48 horas después del referendo cualquiera que haya sido la concurrencia en las urnas.

La región tiene 5,3 millones de electores.

Puigdemont dijo que “debo hacer una apelación directa a Europa” para que examine las violaciones a los derechos humanos en las que incurrió el gobierno español el domingo.

Aunque el Tribunal Constitucional de España había suspendido esa ley, el gobierno de Puigdemont decidió seguir adelante con la consulta.

Por lo menos, 844 civiles y 33 agentes resultaron heridos durante el intento de la policía española para detener la votación.



dat