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11 de agosto de 2016 / 06:24 p.m.

ARGENTINA.- La Secretaría de Derechos Humanos de Argentina justificó hoy las definiciones del presidente Mauricio Macri que reavivaron el debate sobre los crímenes cometidos durante la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983.

Macri fue criticado por dirigentes de derechos humanos por calificar el terrorismo de Estado como “una guerra sucia”, negarse a precisar un número de desaparecidos e insultar a la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

El término “guerra sucia” siempre fue cuestionado por los organismos de derechos humanos porque apela a la “teoría de los dos demonios”, que afirma que peleaban dos sectores por igual: los represores y la guerrilla, lo que no es verdad.

La justicia ya dictaminó en múltiples juicios que durante la dictadura lo que hubo no fue una “guerra sucia” sino un genocidio, que los represores ejercieron terrorismo de Estado y que los crímenes son de lesa humanidad, o sea que no prescriben.

Sobre las víctimas, Macri se negó a responder si durante la dictadura hubo 30 mil desaparecidos, como denuncian los organismos de derechos humanos.

“No tengo idea si fueron 30 mil desaparecidos, es un debate en el que no voy a entrar, si son lo que están anotados en un muro (en el Parque de la Memoria) o son muchos más, me parece una discusión que no tiene sentido”, dijo.

Por otra parte, advirtió que “hace rato que no le contesto (a Bonafini), porque está desquiciada, dice barbaridades fuera de lugar desde hace ya muchos años”.

En medio de la renovada tensión del gobierno con las organizaciones y representantes humanitarios, la Secretaría de Derechos Humanos, a cargo de Claudio Avruj, emitió un comunicado en el que intentó aclarar las declaraciones del presidente.

“Tenemos muy clara la agenda de derechos humanos de nuestro tiempo y es una agenda ampliada, en la cual Memoria, Verdad y Justicia es política de Estado”, señaló el escrito.

Agregó que, como dijo el presidente, los juicios por lesa humanidad son prioritarios, con una justicia independiente “y nuestro rol sostenido de querellantes”.

También condenó “el terrorismo de Estado desplegado y a sus perpetradores” y afirmó que 30 mil “es la cifra que marcó el camino de la lucha de la sociedad argentina por esa memoria, verdad y justicia. Pero cada vida que se perdió es irremplazable y el dolor es inmenso”.