NOTIMEX
29 de abril de 2016 / 03:40 p.m.

Damasco.- A fin de “garantizar el cumplimiento del cese de hostilidades acordado” en Siria, el Ejército anunció hoy un “régimen de calma” para mañana sábado en Damasco y Latakia, pero sin incluir a Alepo donde la lucha se ha intensificado en los últimos días.

La medida, que entrará en vigor el sábado a la 01:00 hora local (22:00 GMT del viernes), fue anunciada por las fuerzas del gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad en un comunicado, en el cual no precisó qué acciones o inactividades implica tal régimen.

El Comando General del ejército precisó que la medida en Damasco duraría 24 horas y en Latakia 72 horas, con el objetivo de “cortar el camino a algunos grupos terroristas que se esfuerzan por prolongar el estado de tensión e inestabilidad”.

En su declaración, el ejército sirio no mencionó a la ciudad de Alepo que ha sido escenario de fuertes enfrentamientos y ataques entre sus tropas y los grupos rebeldes, pese al acuerdo de alto al fuego vigente desde el pasado 27 de febrero.

La cruenta batalla en Alepo se reanudó después de un breve periodo de calma durante la noche, y según reportes de prensa los rebeldes bombardearon una mezquita en el distrito de Bab al-Faraj de la ciudad, bajo control del régimen sirio, causando al menos ocho muertes.

En tanto, las fuerzas del ejército sirio lanzaron un ataque aéreo contra una clínica en el distrito de Marja, controlado por los rebeldes, convirtiéndose en el segundo centro médico impactado en el transcurso de una semana.

Según los Comités Locales de Coordinación (LCC), una red de activistas de la oposición siria, tres personas murieron en el ataque contra la clínica, que tuvo lugar dos días después de que fue bombardeado el Hospital al-Quds, con un saldo de unos 50 muertos.

La escala violenta en Alepo, localizada en el noroeste de Siria, ha dejado más de 200 civiles muertos en los últimos siete días, de acuerdo con el también activista Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

Alepo ha sido una de las áreas más afectadas en los cinco años del conflicto en Siria, que ya se ha cobrado la vida de más de 260 mil personas y que parece no tener fin.

En febrero pasado, Estados Unidos -que apoya a la oposición siria- y Rusia -que respalda al régimen de al-Assad- firmaron un acuerdo de cese de hostilidades para allanar el camino a negociaciones de paz y permitir la distribución de ayuda humanitaria.

Tanto el gobierno sirio como la oposición aseguraron que respetarían el pacto, que no incluye a los grupos islamistas como el Estado Islámico (EI) y el Frente al-Nusra, pero con el paso de los días ambas partes se han acusado mutuamente de violar al alto al fuego.

Los continuos ataques y enfrentamientos en Siria han hecho colapsar las conversaciones de paz en Ginebra.