CORTESÍA LA AFICIÓN
21 de enero de 2015 / 11:33 p.m.

Una polémica de grandes proporciones se instaló hoy en el futbol colombiano a raíz de un gol con la mano del paraguayo Marcos Lazaga que ayudó al club Cúcuta Deportivo a regresar a la primera división.

El partido se disputó la noche del martes en Bogotá y terminó con un empate 3-3 entre Cúcuta y el Deportes Quindío. La paridad le permitió al cuadro rojo y negro retornar a la primera liga al ganar uno de los grupos en una serie extra para ascender a dos equipos.

Lazaga empató el partido al minuto 67 cuando su equipo perdía 2-1 en una jugada en la que saltó y envió la pelota al fondo de la red en una acción más propia del voleibol que del futbol.

Los jugadores del Quindío reclamaron airadamente al árbitro Ulises Arrieta, pero éste validó la acción.

El partido quedó 3-3, resultado que le permite al Cúcuta volver a ascender a la primera división, pues Quindío estaba obligado a ganar por tener una menor diferencia de goles en la serie.

Interrogado sobre el gol, el atacante paraguayo dijo inicialmente que no vio la jugada y que no supo si había tocado la pelota con la mano o la cabeza.

Sin embargo, el jugador admitió hoy que tocó la pelota con la mano y denunció que ha recibido amenazas por ello.

"Estoy triste porque hacer esas cosas hace ver mal al fútbol. Quiero pedirle disculpas a la gente de Quindío (...) Por esa mano recibimos muchas amenazas mi familia y mi persona, así que hablé con el presidente para ver si podemos resolver eso y si no dar un paso al costado", dijo Lazaga a la cadena de radio RCN.

El técnico del Cúcuta, Alberto Suárez, dijo que espera que el ascenso de su equipo no se vea empañado por ese gol, al que describió como "cosas del fútbol".