AP
27 de octubre de 2015 / 07:04 p.m.

Columbia. — Una joven que se rehusó a entregar su teléfono tras enviar mensajes de texto en una clase de matemáticas fue arrojada hacia atrás y arrastrada en el piso del aula por un policía, por lo que el martes fue abierta una investigación federal sobre violación a los derechos civiles.

El jefe de policía dijo que la niña "podría tener una quemada causada al ser arrastrada sobre el tapete", pero no resultó herida, y dijo que tanto la maestra como el subdirector concuerdan en que el agente actuó de manera apropiada. Sin embargo, los videos de la confrontación entre el policía de raza blanca y la adolescente afroamericana han generado tal indignación que tuvo que pedir ayuda al FBI y al Departamento de Justicia.

Arresto a estudiante afroamericana

Leon Lott, jefe de policía del condado de Richland, suspendió sin goce de sueldo al agente Ben Fields, y dijo que lo que él hizo en la secundaria Spring Valley de Columbia provocó que le dieran ganas de "vomitar".

"Literalmente, le revuelve a uno el estómago ver ese video inicial. Pero hay que considerar que tan solo es una toma", comentó.

En los videos tomados por los estudiantes y colocados en internet se observa a Fields advertirle a la joven el lunes que se levante de su lugar o que será llevada a la fuerza. Luego el agente procede a rodearle el cuello con el brazo, voltea el pupitre, la arroja hacia la parte delantera del salón y la esposa.

Lott recalcó en una conferencia de prensa que se puede observar a la joven intentando golpear al policía al momento de caer, pero subraya que está enfocado en las acciones del agente y que decidirá dentro de las próximas 24 horas si Fields seguirá en el departamento.

"Creo que a veces nuestros policías son colocados en posiciones incómodas, cuando un maestro no puede controlar a un estudiante", dijo el jefe de policía, quien prometió ser imparcial.

El agente también arrestó a una segunda adolescente que le reprochó verbalmente sus actos. Ambas fueron acusadas de disturbio escolar y enviadas con sus padres. No se han dado a conocer oficialmente sus nombres.

La segunda estudiante, Niya Kenny, dijo a la televisora WLTX-TV que sintió que debía decir algo. Doris Kenny dijo que está orgullosa de su hija por ser "lo suficientemente valiente para levantar la voz sobre lo sucedido".

El teniente Curtis Wilson dijo en un correo electrónico que "hay que tener en cuenta que este no es un asunto racial".

"La raza es un factor, de hecho", respondió el presidente de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Raza Negra (NAACP por sus siglas en inglés), Lonnie Randolph Jr., quien elogió al Departamento de Justicia por acceder a la investigación.

"Que la avienten de su lugar de esa forma, que la arrastren por el suelo... no recuerdo (que se haya tratado así) a una estudiante que no sea de raza negra. Eso no afecta a los estudiantes blancos", subrayó Randolph.

Por su parte, el jefe de policía señaló que la raza no será factor en su evaluación.

"Realmente a mí no me importa si la chica hubiera sido morada", dijo Lott.

Tony Robinson Jr., quien grabó los minutos finales, señaló que todo comenzó cuando la maestra le pidió a la joven que entregara su teléfono durante clases. Se negó, por lo que llamó a un administrador escolar, quien convocó al policía.

"El administrador trató de que ella se moviera y le rogó que se levantara de su asiento", dijo Robinson a WLTX. "Ella dijo que realmente no había hecho nada malo. Que había sacado su teléfono pero solo un instante... ella estaba rogando, compungida".

"Entonces, el administrador llamó al agente Fields... él preguntó, '¿te vas a mover?', y ella dijo 'no, no he hecho nada malo''', relató Robinson.

"Cuando vi lo que iba a pasar, de inmediato pensé en captar esto en video. Esto iba a ser algo... que todo el mundo necesita ver, algo que no podía dejar pasar", agregó.