16 de mayo de 2013 / 02:24 p.m.

 

El ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo, admitió haber afirmado que posee cientos de camisas, pantalones y zapatos, como se difundió la víspera en grabaciones anónimas, pero justificó que lo hizo ""muy, muy tomado"", en una polémica en torno suyo que aprovechó para anunciar su regreso al estado en dos meses.

Granier salió en su defensa en el programa de radio Telereportaje, donde la víspera se difundió una grabación en la que el ex mandatario presumía poseer un amplio guardarropa de marcas exclusivas, señalando que la grabación se hizo un día que departió con su jefe de escoltas y dos miembros de su seguridad en un restaurante de Estados Unidos.

""Quiero reconocer públicamente porque si algo tengo, es saber reconocer; se me pasaron las copas, estaba yo muy pasado de copas e hice una serie de comentarios y de cantidades, cosa que son absolutamente falsas.

""No soy rico pero vivo bien"", indicó.

El mandatario explicó que su borrachera ocurrió durante un viaje a las ciudades de San Francisco y Los Ángeles, Estados Unidos, con motivo de una exposición sobre la Cultura Maya, a la que fue invitado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Secretaría de Educación.

""Es ofensivo hablar de 400 pares de zapatos, es ofensivo hablar de mil pantalones por supuesto que nunca los he tenido y no los tengo y jamás lo voy a tener"", atajó en una llamada telefónica alprograma.

Granier negó que haya huido de Tabasco o del país y dijo que su sucesor, Arturo Núñez Jiménez, sabe dónde se encuentra. “Le indiqué a dónde estaba y estoy en el mismo lugar que le indiqué al señor gobernador.

""En dos meses espero que todo salga bien y pueda yo regresar a incorporarme a mi familia, con mis hijos y nietos tengo nietos, voy a tener otro y quiero estar con ellos"", resaltó.

Justificó que está fuera del país""por cuestiones de seguridad; salí de Tabasco amenazado, se lo hice ver al señor gobernador"".

Además, anunció que en dos meses regresará a Tabasco para defenderse de las acusaciones en su contra por un supuesto quebranto financiero en la entidad y negó que se encuentre escondido, pues su sucesor, Arturo Núñez Jiménez, sabe dónde se localiza.

Reveló también que acordó con Núñez ""que él no iría a mi informe, yo no iría al cambio de poder, por convenir así a nuestros intereses particulares"" y agregó que del actual mandatario ""era su acto y yo no tendría por qué estar ahí, eso fue todo lo que hablamos"".

Cabe recordar que Núñez ha estado expuesto a constantes críticas en el estado por no haber incluido a Granier en la denuncia penal que su gobierno hizo a finales de febrero por la desaparición de 1 mil 900 millones de pesos en recursos federales. El perredista niega que hay pactado protección con su antecesor.

El ex mandatario negó también el desfalco a las finanzas del que le acusa Núñez y pidió que se hable al ex titular del ramo, José Saiz Pineda, para que aclare las cifras. También, rechazó que su hija Mariana Granier esté siendo investigada por el manejo de supuestos 3 mil mdp y admitió que sus cuentas se congelaron por un adeudo fiscal, por el que no quiso intervenir aún siendo gobernador.

En cuanto a sus casas, indicó que posee propiedades en Cancún desde hace 27 años y que renta en Miami, donde actualmente recibe un tratamiento médico con urgencia por un programa de salud que no especificó.

 — ANTONIO VILLEGAS