Ruben Mosso 
26 de junio de 2013 / 07:56 p.m.

 

Ciudad de México  • El ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier, declaró ante una juez federal que es inocente de los cargos que se le imputan y aseguró ser un perseguido político de su sucesor en el cargo, el mandatario estatal Arturo Núñez.

A las 13:30 horas de hoy, Granier Melo comenzó a escuchar por parte del secretario de Acuerdos del Juzgado Cuarto de Distrito de Procesos Penales Federales, que la Procuraduría lo acusa del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita por 35 millones 338 mil 315 pesos durante los ejercicios fiscales de 2009 a 2012.

“No cometí ilícito alguno, hemos pertenecido a familias de solvencia económica y moral”, declaró.

Al comienzo de la audiencia, que duró unos 40 minutos, Andrés Granier pidió a la juez que le permitiera sentarse, debido a se sentía mal porque está enfermo del corazón y tiene problemas en la próstata.

Además solicitó la duplicidad del término constitucional para presentar pruebas para demostrar que es inocente de los delitos que se le imputan.

“Quisiera dejar de manifiesto que me encontraba fuera del país porque lo había convenido por tres motivos: el primero, guardar una distancia política con el nuevo gobernante (de Tabasco, Arturo Núñez); dos, por un problema de salud en el corazón y en la próstata que no me había podido atender; y en tercer lugar, yo había recibido muchas amenazas del crimen organizado en cuanto a que iban a atentar contra mi vida. La última (amenaza), un mes antes de dejar el cargo”, dijo.

Indicó que se presentó en la SEIDO porque era su voluntad aclarar todo lo que se ha dicho sobre él, por lo que busca demostrar que es “inocente”.

Aseguró que sufre de una persecución política emprendida en su contra por parte del gobernador Arturo Núñez.

“Reitero, soy inocente y pido la duplicidad del término para exponer, a través de mis abogados, las pruebas correspondientes. Mi estado de salud está mal”, expresó ante la juez Taissia Cruz Parcero.

Al respecto, la juzgadora le dejó claro que están atentos a su estado de salud y se toman las medidas necesarias para atenderlo ante una emergencia.

Unos 30 minutos después de haber iniciado la diligencia, a las 14:00 horas, la juez pidió atención médica para el ex mandatario, debido a que manifestó sentirse mal de la presión.

Médicos le tomaron la presión y le ofrecieron una pastilla para mitigar sus molestias.

El Agente del Ministerio Público Federal no quiso interrogar a Granier, respetando su derecho debido a su estado de salud.

Después de eso, la audiencia continuó y a las 14:10 horas, la juez declaró terminada la audiencia y dio un plazo de 144 horas, es decir seis días, para resolver la situación jurídica del ex gobernador Tabasqueños.