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3 de septiembre de 2015 / 10:48 a.m.

Guatemala.- En las afueras del Congreso, opositores al ex mandatario Otto Pérez celebraron la decisión del Congreso con gritos, abrazos y besos, tocando bocinas y silbatos, en un país conmocionado por el caso y que celebrará elecciones presidenciales el domingo.

"Me siento feliz porque siento que mi país merece justicia y nuestra gente pobre merece justicia por todo lo que se han robado. Esta es una fiesta ciudadana que se le debe al pueblo", dijo en los festejos la abogada Betzy Azurdia.

Durante el festejo, estuvo presente la líder indígena y Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Mechú quien se pronunció a favor de que se inicie un nuevo capítulo en la historia de Guatemala. 

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La líder indigena, Rigoberta Menchú también se dio cita en los festejos | REUTERS
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Con gritos, abrazos y besos, tocando bocinas y silbatos y con ilustraciones expresaron su repudio al ex presidente. | REUTERS
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La renuncia de Otto Pérez ha hecho que todas las personas, sin importar su edad salgan a las calles a manifestar su alegría por su decline presidencial. | REUTERS
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Al ritmo de batucadas festejan renuncia de Otto Pérez. | REUTERS
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Los niños también se unen al festejo por la renuncia del presidente guatemalteco. |REUTERS
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A las afueras del Congreso, los guatemaltecos aguardan el festejo por la renuncia de Pérez.|REUTERS

Otros personajes también se han unido al festejo por la renuncia de Otto Pérez, tal es el caso de el diputado Salvador Baldizón, quien ha catalogado como un paso muy importante para Guatemala. 

"Es un paso muy importante para Guatemala y que los guatemaltecos ganen. Ninguna presión, ni del presidente ni de nadie", dijo el diputado. 

Mientras los ciudadanos celebran el ex mandatario Otto Pérez Molina exhortó hoy a los guatemaltecos a dejar odios y rencores e insistió en su inocencia.

Sin embargo, el saqueo de las arcas públicas por mafias arraigadas en las aduanas, el Banco Central, los partidos, la policía o el Seguro Social ha generado una ola de indignación sin precedentes en el país centroamericano, donde se calcula que un 70 por ciento de la población vive en la pobreza.