reuters
11 de junio de 2015 / 05:11 p.m.

Bogotá.- Guerrilleros de las FARC mataron a tres policías, derribaron una torre de energía en el sur de Colombia y dinamitaron un tramo vial, en distintos ataques en los dos últimos días que marcan el recrudecimiento del conflicto armado interno, informaron el jueves las Fuerzas Militares.

A primera hora del jueves, los tres efectivos de la policía de carreteras que patrullaban con su vehículo la Vía Panamericana -que comunica el suroeste con el centro del país- fueron atacados a tiros por guerrilleros de las FARC cerca del municipio de Timbío, en el departamento del Cauca, dijo la policía.

Pocas horas antes, en la misma vía a unos kilómetros de distancia, un comando rebelde de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dinamitó un tramo de la carretera, lo que obstaculizó el tránsito.

En otro ataque en el departamento del Caquetá, el miércoles en la noche, rebeldes también de las FARC dinamitaron una torre de interconexión que dejó sin energía a unas 500 mil personas en 15 de los 16 municipios de esa región selvática, detalló el Ejército.

Caquetá, uno de los 32 departamentos de Colombia, es una extensa región de sabanas y selvas con alta presencia de la guerrilla donde hay ganadería, agricultura y exploración petrolera.

Las FARC, que mantienen una negociación de paz desde hace más de 30 meses en Cuba con el Gobierno, intensificaron sus ataques contra la infraestructura productiva y las Fuerzas Armadas en las últimas dos semanas después de romper un cese unilateral al fuego.

EN VENGANZA

Los rebeldes tomaron la medida en represalia por un bombardeo en el que murieron 27 rebeldes, incluido un líder que participó en los diálogos que se desarrollan en La Habana.

Desde entonces las FARC, que cuentan con unos 8 mil combatientes, han cometido más atentados que en los primeros cinco meses del año. Las Fuerzas Militares también han respondido con ataques y bombardeos en los que han muerto varios rebeldes.

De acuerdo con analistas, la guerrilla busca demostrar su poder militar y presionar al Gobierno a pactar un cese bilateral de hostilidades, pese a que el presidente Juan Manuel Santos insiste en que sólo lo hará al final de la negociación.

"Son actos irracionales, como los actos terroristas que están cometiendo volando las torres para dejar a poblaciones enteras sin luz. Eso no tiene ninguna explicación", dijo Santos desde Bruselas, donde está como parte de una gira por Europa.

Pese a los altibajos y las tensiones, los diálogos de paz han logrado más avances que todos los esfuerzos previos para superar cinco décadas de un conflicto que ha dejado más de 220 mil muertos y millones de desplazados.