AP
26 de diciembre de 2016 / 11:10 a.m.

SOCHI.- Cuadrillas de rescate rusas sacaban el lunes trozos del avión caído en el Mar Negro, mientras las autoridades informaban que sus investigaciones se orientaban hacia fallas mecánicas o error humano, y no en terrorismo.

Noventa y dos personas perdieron la vida en el siniestro: 84 pasajeros y ocho tripulantes. El avión, un Tu-154, se estrelló el domingo a la mañana poco después de despegar de Sochi rumbo a Siria.

La agencia rusa de inteligencia FSB dijo no ver indicios de una posible trama terrorista en el desastre aéreo.

La FSB dijo que "no ha encontrado ningún indicio ni hechos que apunten a un posible ataque terrorismo o sabotaje a bordo", según un comunicado difundido el lunes por agencias rusas de noticias.

Añadió que centraba las pesquisas en posibles causas como un error del piloto, mala calidad del combustible, objetos externos que entraran en el motor o un fallo técnico no especificado.

Más de 3 mil 500 rescatistas en 45 barcos —incluidos 135 buzos llegados de toda Rusia— buscaban en el lugar del siniestro en el mar y la costa, indicó el Ministerio de Defensa. Las autoridades emplearon helicópteros, drones y sumergibles para ayudar a localizar cuerpos y restos. Potentes focos permitieron continuar las operaciones durante la noche.

Avión militar ruso
Los buzos están rastreando las aguas para encontrar más partes. | FOTO: AP

La zona de búsqueda, que cubre unos 10 kilómetros cuadrados, es surcada por corrientes submarinas que pueden llevar restos humanos y del avión a mar abierto.

El lunes el Ministerio de Situaciones de Emergencia informó que ya recuperaron varios fragmentos del avión a kilómetro y medio de la costa del Mar Negro y a unos 25 metros de profundidad. Indicó que los buzos están rastreando las aguas para encontrar más partes.

Todavía no se han encontrado las cajas negras del avión, indicó el ministro de Emergencias, Vladimir Puchkov a agencias rusas de noticias. El ministro de Transportes, Maxim Sokolov, había dicho antes que los dispositivos no tenían balizas de radio, de modo que localizarlas en el lecho marino será un desafío.

En declaraciones televisadas el lunes, Sokolov dijo que los investigadores barajan un posible error del piloto o un fallo técnico, y que un ataque terrorista no está entre las principales teorías.

Sin embargo, varios expertos en aviación señalaron aspectos que podrían apuntar a un atentado, como el hecho de que la tripulación no informara de ningún problema técnico o la dispersión de los restos por una zona muy amplia.

"Los posibles fallos... desde luego no habrían impedido a la tripulación informar de ellos", dijo a RIA Novosti Vityaly Andreyev, un ex responsable de control aéreo ruso.