AP
28 de febrero de 2016 / 12:38 p.m.

Columbia. — Hillary Clinton consiguió el sábado una victoria abrumadora sobre Bernie Sanders en las elecciones primarias de Carolina del Sur, obteniendo un apoyo arrollador de los demócratas negros del estado, lo cual la coloca en una posición fuerte al acercarse las cruciales elecciones del Súper Martes.

El claro triunfo de Clinton —tenía una ventaja de cerca de 50 puntos con aproximadamente tres cuartas partes de los sufragios contados— le proporciona un impulso importante a su campaña y un momento para sacudirse recuerdos amargos de su derrota ante Barack Obama en Carolina del Sur hace ocho años.

Ella obtuvo el apoyo de casi nueve de 10 votantes afroamericanos, un crucial electorado demócrata que le dio la espalda en favor de Obama en 2008.

Durante una ruidosa fiesta de victoria, Clinton brevemente se regodeó del abrumador apoyo de los votantes de Carolina del Sur, abrazando a sus partidarios y posando con ellos en selfies. Pero luego rápidamente se enfocó en las próximas elecciones.

"Mañana esta campaña se extiende a nivel nacional", indicó. "No estamos dando nada, ni estamos dando a nadie, por sentado".
Sanders, que anticipaba una derrota el sábado, salió Carolina del Sur incluso antes de que terminara la votación y giró su atención a algunos de los estados ricos en delegados donde se votará el martes próximo.

"En la política, en una noche cualquiera, a veces se gana y a veces se pierde", manifestó Sanders a su llegada a Minnesota. "Esta noche perdimos".

La victoria de Clinton ocurrió al final de un día que vio a los precandidatos presidenciales republicanos disparándose insultos desde estados donde se realizarán votaciones el Súper Martes, el 1 de marzo.

Donald Trump, que trabaja para construir una ventaja insuperable, hizo campaña en Arkansas acompañado de su exadversario en la contienda Chris Christie y calificó a Marco Rubio como "muy poquita cosa"; Ted Cruz preguntó a los padres en Atlanta si estarían conformes con que sus hijos usen lenguaje soez como lo hace el impetuoso multimillonario, y Rubio se burló de Trump calificándolo de "timador" con "el peor bronceado de aerosol en Estados Unidos".

La clara victoria de Clinton deja entrever que los votantes de South Carolina han hecho a un lado cualquier tensión persistente de su acalorada contienda con Obama de 2008. El expresidente Bill Clinton hizo declaraciones durante esa campaña que fueron consideradas por algunos, entre ellos James Clyburn, un influyente representante de South Carolina, como comentarios que cuestionaban la legitimidad del contendiente presidencial afroestadounidense.

En esta ocasión, Clyburn respaldó a Clinton, y su esposo fue bien recibido mientras recorría el estado en nombre de la exsecretaria de Estado. Ella se enfocó en temas de particular resonancia en la comunidad negra y tuvo un emotivo encuentro con madres negras cuyos hijos murieron en tiroteos.

El segundo intento de Clinton por llegar a la Casa Blanca se tambaleó ante un inicio desigual, con una apretada victoria sobre Sanders en Iowa y una aplastante derrota frente al senador en New Hampshire. Luego ella rescató un triunfo de cinco puntos ante Sanders en las asambleas de la semana pasada en Nevada, una victoria crucial que le ayudó a frenar el impulso de Sanders.