9 de mayo de 2014 / 10:15 p.m.

EU.- Un hombre de Florida disparó en la cabeza a su esposa y dos hijos adolescentes, quemó la mansión que rentaban tras desparramar gasolina y fuegos artificiales y se suicidó, informó el viernes la policía.

Darrin Campbell compró los fuegos artificiales, contenedores para combustible y gasolina en días previos al asesinato de la familia, señaló la coronela Donna Lusczynski de la policía del Condado de Hillsborough en una conferencia de prensa.

Campbell disparó en la cabeza a su esposa, Kimberly; a su hijo de 19 años Colin Campbell y a su hija adolescente Megan con una pistola calibre .40 que compró el año pasado y luego incendió la casa, para después dispararse en la cabeza.

"Esto es ciertamente perturbador", dijo Lusczynski.

Los investigadores aún están trabajando para determinar qué llevó a Darrin Campbell a matar a su familia.

Lusczynski señaló que la policía no estaba investigando a Campbell antes de los asesinatos y que no sabía de algunas otras agencias que lo estuvieran haciendo. Campbell no tenía antecedentes delictivos.

Los investigadores están analizando las finanzas de la familia y documentos encontrados en la casa, señaló Lusczynski.

Los Campbell estaban rentando la vivienda de 557 metros cuadrados perteneciente a James Blake, un extenista profesional. La casa de un millón de dólares estaba en Avila, una urbanización cerrada conocida porque sus residentes son astros deportivos y directores ejecutivos empresariales.

Ubicada sobre una de las calles más exclusivas de Tampa, en uno de los barrios más de moda y más seguros de la ciudad, la mansión de cinco habitaciones y cinco baños tenía una piscina y un spa, y estaba embellecida con altas palmeras.

Campbell había sido un ejecutivo para varias empresas importantes, incluido un período en PODS, compañía de depósitos móviles de almacenamiento. Más recientemente estuvo trabajando con una empresa de manejo de activos y era tesorero voluntario en la escuela privada de sus hijos.

Su esposa Kimberly era ama de casa, según el padre de ésta, Gordon Lambie.

AP