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29 de marzo de 2016 / 07:33 a.m.

Chipre.-Las fuerzas de seguridad chipriotas detuvieron a un hombre que secuestró un vuelo de la compañía egipcia Egyptair, tras más de cuatro horas atrincherado en el interior de la aeronave con varios tripulantes y pasajeros extranjeros.

El secuestrador, que amenazó con hacer estallar un cinturón de explosivos, ordenó a los pilotos modificar la ruta del Airbus 320, que iba de Alejandría a El Cairo, en Egipto, para dirigirse al aeropuerto internacional de Larnaca, en Chipre.

Después de que el avión de EgyptAir aterrizó en el aeropuerto de Larnaca, el secuestrador liberó a casi todas las personas a bordo. Tres horas después, el secuestrador, que abandonó el avión con las manos en alto, fue arrestado, según informó el Gobierno chipriota.

De acuerdo a ambos gobiernos, el secuestro no fue de tipo político, sino personal, ya que el hombre tiene una ex esposa en Chipre, por lo que solicitó a las autoridades poder hablar con su ex mujer que actualmente vive en un pueblo situado cerca del aeropuerto.

"Él no tenía una pistola, pero todavía no sabemos si su cinturón (con explosivos) es real o no, pero en aras de la seguridad de los pasajeros estamos tratándolo como si fuera real", declaró en una rueda de prensa Sherif Fathy, el ministro de Aviación de Egipto, que no quiso ofrecer ningún detalle sobre las peticiones del secuestrador.

El Ministerio de Aviación Civil de Egipto dijo que el piloto del avión, Omar al-Gammal, informó a las autoridades que fue amenazado por un pasajero que llevaba un cinturón de explosivos y lo obligó a aterrizar en Larnaca.

Testigos dijeron que el secuestrador arrojó una carta en la plataforma del aeropuerto de Larnaca, escrita en árabe, pidiendo que sea entregada a su ex esposa, de nacionalidad chipriota.

Medios estatales egipcios identificaron al secuestrador como Ibrahim Samaha, un egipcio, pero no ofrecieron otros detalles sobre él.

Entre los pasajeros del avión secuestrado figuraban 21 extranjeros, de ellos ocho eran estadounidenses, cuatro británicos, cuatro holandeses, dos belgas y un francés.

En un primer momento se temió que el secuestro fuera una acción perpetrada por un grupo yihadista. Desde el golpe de Estado de 2013, Egipto padece el azote de una tenaz insurgencia de inspiración islamista, integrada por diversos grupos, entre ellos Wilaya Sina, la filial egipcia del autodenominado Estado Islámico.