9 de julio de 2014 / 12:54 p.m.

Honduras.- El gobierno de Honduras declaró un "estado de emergencia humanitaria nacional" ante la dimensión de la ola migratoria de menores de edad que se han visto obligados a abandonar el país debido a la violencia y la pobreza, informó ayer el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández.

Hernández pidió al gobierno mexicano que desarticule la red de coyotes que lucra contras los migrantes que quieran cruzar para la frontera del norte y que forzosamente tienen que cruzar por México.

A seis meses de haber iniciado su gestión, Hernández aceptó que Honduras vive hoy una verdadera emergencia humanitaria derivada de la violencia y el desplazamiento forzoso de miles de personas.

"Nunca habíamos perdido tantas vidas", admitió en referencia a las ejecuciones y masacres que se han vuelto comunes en esta nación centroamericana, atrapada a la mitad del camino del trasiego de droga entre Los Andes, México y Estados Unidos.

Sobre la crisis humanitaria que ahora pende sobre Honduras —en los próximos días comenzará el arribo de miles de deportados desde Texas y distintas estaciones migratorias mexicanas—, el Presidente manifestó que se tratará de dotar al gobierno de herramientas adicionales, con el anuncio de un decreto de emergencia.

"Coincidentemente hoy (ayer) está programado el Consejo de Ministros para hacer la declaratoria oficial", dijo en conversación llevada a cabo en su despacho de la Casa Presidencial, una sala oval conocida como el Altar Q.

"“Esto nos va a permitir acceder a entes internacionales para que ellos puedan trabajar con nosotros para enfrentar esta situación difícil que estamos viviendo", añadió

De acuerdo con experiencias vividas por otros países en crisis, a partir de la declaratoria de estado de emergencia humanitaria, organismos internacionales como el Fondo de Naciones Unidas para la Niñez (Unicef), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Cruz Roja Internacional, el alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y el Programa Mundial de Alimentos, entre otros, podrán activar fondos estratégicos de reserva y desplazar personal adicional a territorio hondureño para coordinarse con las autoridades locales en tareas de auxilio inmediato a la población.

Hasta ayer por la noche, el Consejo de Ministros continuaba las discusiones en torno a los pormenores de la declaratoria de emergencia humanitaria, que también daría poderes extraordinarios al Ejecutivo para disponer de fondos y autorizar compras de emergencia  sin necesidad de pasar por el Congreso.

Sin embargo, aunque insistió en que su gobierno está tratando de encarar la oleada migratoria con sus propios recursos, Hernández reconoció que Honduras necesitará ayuda de la comunidad internacional para atender la crisis que vendrá de la mano del retorno al país centroamericano de miles de niños, deportados desde México y Estados Unidos.

"Esta es una emergencia humanitaria a raíz de esta migración en los niveles que estamos viendo. Desde octubre del año pasado son 13 mil niños y una buena cantidad de familias que están migrando a Estados Unidos y para nosotros implica no sólo la emergencia migratoria, sino un problema humanitario de cómo atender a quienes están regresando", dijo.

Foto: AP

MILENIO DIGITAL CON INFORMACIÓN DE VÍCTOR HUGO MICHEL