AP
19 de enero de 2016 / 03:42 p.m.

SANTIAGO.- La capital chilena amaneció el martes cubierta por una capa de humo fétido proveniente de un incendio subterráneo en un gran vertedero que, aunque las autoridades afirman que no es tóxico, irrita ojos y garganta y causa náuseas, mareos y vómitos, según los vecinos.

El gobernador de Santiago Claudio Orrego dijo que en comunas apartadas descendió un poco el humo debido a la ventilación, aunque meteorólogos dijeron que por la noche los contaminantes bajan más cerca del suelo.

Agregó que no puede ser atacado con agua, sólo con químicos, pues "es un incendio anaeróbico que se produce dentro del relleno, producto de los gases".

El incendio en el vertedero Santa Marta, 45 kilómetros al sur de Santiago, se produjo por un deslizamiento en su interior el fin de semana que dejó al descubierto la basura que "por efecto del calor combustiona", explicó el ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier.

El fuego alcanzó además a los líquidos producidos por la putrefacción de la basura y contribuyen al mal olor que se siente en el aire. El comandante de bomberos Pablo Gómez dijo que esperan reducir en un 70% el incendio al final del día, usando residuos para taparlo y una espuma especial, para no aumentar los líquidos putrefactos.

Las autoridades han coincidido en que el humo no es tóxico según los exámenes realizados hasta ahora. Sin embargo, el representante de vecinos de Talagante, Andrés Zolner, acusó a las autoridades de querer "bajarle el perfil a esto, que es gravísimo".

El doctor Felipe Rivera, especialista broncopulmonar del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, dijo que los más afectados por el humo serán los niños, los adultos mayores, asmáticos, alérgicos y fumadores con problemas respiratorios, los que podrían descompensarse sólo por respirar un aire distinto al que comúnmente respiramos.

Destacó que "aunque el humo no contenga tóxicos o venenos directos, su inhalación puede provocar un fenómeno inflamatorio en las vías respiratorias de algunos individuos".

El experto toxicólogo Andrei Tchertnitchin fue más drástico. Dijo que la situación "es grave. En cualquier vertedero puede haber sustancias tóxicas, que pueden generar dolor de cabeza, vómitos y mareos. Hay un fenómeno que se llama imprinting, que se produce en el feto o en los niños pequeños. Basta la exposición de un día para que se desarrollen enfermedades que al principio no se van a manifestar".

El gobierno recomendó a los habitantes de las comunas cercanas no salir de sus casas, proteger especialmente a niños, ancianos y mujeres embarazadas y evitar hacer ejercicios mientras personal municipal repartía mascarillas.

"No se aguanta, toda la gente (está) con vómitos", dijo a la televisión estatal una mujer que vive cerca del basural mientras otra afirmó que los niños "están con náuseas y vómitos".

Otra mujer, con una mascarilla en el rostro, declaró que "esto es estar como en una protesta, con mucho humo...después van a tener los hospitales llenos y la atención es como las huifas (mala)".

Numerosas personas que tienen hijos pequeños tomaron sus automóviles y salieron de la ciudad. El alcalde de Maipú, Christián Vittori, dijo que en la terminal de autobuses interurbanos de su comuna aumentaron los pasajeros con niños que salen de Santiago.

Santiago, con sus 52 comunas, se ubica en una depresión geográfica rodeada de cordones montañosos que encierran el humo emanado por el incendio y en invierno el aire contaminado.

Desde edificios altos del centro de la ciudad no es posible ver la cordillera de los Andes, que en primavera y verano se ve claramente.