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5 de octubre de 2016 / 09:48 p.m.

PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ.- El huracán 'Matthew', la tormenta más poderosa en el Caribe en casi una década, se dirige hacia Bahamas y la costa oriental de Florida, en Estados Unidos, tras azotar Haití, donde su paso dejó 21 muertos y obligó a la cancelación de las elecciones presidenciales del fin de semana.

Matthew impactó el martes Cuba, República Dominicana y Haití con vientos de 230 kilómetros por hora y poderosas lluvias, destrozando pueblos, tierras de cultivo y complejos turísticos.

En Estados Unidos se ordenó la evacuación de millones de personas en la costa sureste y el gobernador de Florida, Rick Scott, advirtió a residentes que se preparen para la llegada del huracán, que podría ser catastrófica. El presidente Barack Obama dijo que el ciclón podría afectar también a otros estados más al norte de Florida.

Cientos de miles de personas fueron evacuadas por la llegada del huracán, que provocó graves inundaciones y la muerte de cuatro personas en República Dominicana y de otras 21 en Haití, los dos países que comparten la isla La Española.

Haití, el país más pobre de América, iba a celebrar unas muy postergadas elecciones presidenciales el domingo, pero el consejo electoral volvió a retrasar el acto por el paso de Matthew. No se dio a conocer una nueva fecha para el evento.

Matthew, que era un huracán de categoría 4 hasta el martes, fue degradado a categoría 3 en las primeras horas del miércoles, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, con sede en Miami.

El ojo del huracán se ubicaba el miércoles por la tarde a unos 113 kilómetros al sur de Isla Larga en Bahamas. Se espera que la tormenta pase muy cerca de la costa este de Florida para el jueves por la tarde, dijo el CNH.

Los vientos máximos sostenidos de la tormenta llegaban a unos 195 kilómetros por hora el miércoles por la tarde. Los meteorólogos estadounidenses anticipan que Matthew se fortalecería de nuevo ligeramente en los próximos días.

Las autoridades en Bahamas pidieron a los residentes que se dirigieran a zonas altas. En Carolina del Sur, Estados Unidos, la gobernadora Nikki Haley declaró estado de emergencia y ordenó la evacuación de más de 1 millón de personas de zonas ubicadas en la trayectoria del huracán.

Era difícil evaluar la gravedad del impacto en Haití, ya que Matthew arrasó las comunicaciones en muchas de las áreas más afectadas, incluyendo los principales puentes que conectan gran parte del país con la península suroeste.

Había una particular preocupación por los miles de haitianos que siguen viviendo en tiendas de campaña y casas improvisadas debido al terremoto de 2010, que dejó más de 200.000 muertos.

Mourad Wahba
, representante especial adjunto del secretario general de la ONU para Haití, dijo que el país "se enfrenta al mayor evento humanitario desde el terremoto de hace seis años" y que al menos 14.000 personas se encontraban en refugios.

El Gobierno de Estados Unidos dijo que estaba dispuesto a ayudar a los más afectados y que cerca de 300 marines salieron en el buque USS Mesa Verde para facilitar las operaciones de socorro en Haití.

En Cuba, reportes iniciales de medios estatales sugieren que la isla no sufrió daños especialmente graves o víctimas.

El Gobierno cubano tradicionalmente hace grandes esfuerzos para enfrentar los huracanes y en esta ocasión las autoridades pasaron horas organizando a los voluntarios para lograr que los residentes y sus propiedades estuvieran seguros.