AP
23 de junio de 2016 / 10:40 a.m.

Chicago.- Por lo menos cuatro tornados azotaron el norte de Illinois durante la noche de ayer y en medio de tormentas intensas que afectaron numerosas comunidades rurales del centro-occidente de Estados Unidos.

Los aguaceros torrenciales incluso obligaron a los espectadores del partido semifinal de la Copa América en Chicago a buscar refugio urgente.

El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó que habrá tornados y anunció que está enviando cuadrillas de rescate a la zona para evaluar los daños, por lo que también habrá inspecciones desde el aire, aunque la densa neblina probablemente dificultará esa tarea.

Las tormentas arrojaron granizo en algunas áreas e impulsaron fuertes vientos que rompieron árboles, arrancaron techos y derribaron cables de electricidad. Soplaron vientos de entre 130 y 160 kilómetros por hora en algunas regiones del norte de Indiana.

Los bomberos acudieron a auxiliar a una familia atrapada en una vivienda en Seneca tras el paso de un tornado por esa aldea a unos 110 kilómetros (70 millas) al sudoeste de Chicago el miércoles por la noche. Nadie resultó lastimado.

También se reportaron daños y heridos leves en una estación gasolinera en Pontiac, a unos 160 kilómetros al sudoeste de Chicago.

Las tormentas causaron una demora de dos horas en el partido entre Chile y Colombia en el Soldier Field de Chicago. Los espectadores se vieron obligados a refugiarse debajo de las tribunas hasta que pasara el peligro.

También tuvieron que ponerse bajo techo los espectadores en Target Field, en Minnesota, donde los Twins iban a jugar contra los Philadelphia Phillies. El partido tuvo que postergarse por 70 minutos.

Unos 3.15 centímetros de lluvia cayeron la tarde del miércoles en el Aeropuerto Internacional de O'Hare en Chicago, causando de moras de unos 90 minutos y obligando a cancelar 325 vuelos. En el Aeropuerto Internacional de Midway hubo 70 vuelos cancelados y demoras de 60 minutos. La situación en ambos aeropuertos se había normalizado para el jueves por la mañana.

En el norte y centro de Indiana, casi 30 mil viviendas y negocios permanecían sin electricidad el jueves por la mañana.