AP
6 de noviembre de 2017 / 04:34 p.m.

LONDRES.- La región española de Cataluña enfrenta una pérdida potencial de 500 millones de dólares en el cuarto trimestre del año debido a una reducción en los viajes de negocios luego del ataque en Barcelona y por la incertidumbre generada por el disputado referéndum independentista.

En una entrevista el lunes con The Associated Press en el World Travel Market en Londres, el máximo funcionario de turismo en Cataluña, Patrick Torrent, dijo que la región casi seguramente registrará una baja de 10 a 12% en el turismo en el cuarto trimestre, lo que equivaldría a 450 millones de euros.

Una gran porción de la baja está relacionada con una caída en los viajes de negocios.

Pese al declive previsto, el director ejecutivo de la Junta de Turismo de Cataluña dijo que la región registrará este año ingresos superiores al año previo y que se espera que vuelvan a subir en el 2018.

Sin embargo, más detalles se conocerán al final del año cuando se haga el grueso de las reservaciones. Su personal, dijo, está “en alerta” sobre el impacto de la principal temporada de reservaciones.

Muchos economistas temen que el deterioro del ambiente de negocios en Cataluña, de donde unas 1.500 firmas han mudado sus oficinas, pudiera empeorar aún más debido a la incertidumbre reinante. La agencia de calificación de crédito Moody’s ha advertido que la recuperación financiera de la región está en peligro.

"Moody's considera que la inestabilidad política va a impactar negativamente la economía de la región, en particular el sentimiento de los inversionistas extranjeros y el sector de turismo, y aumentar presiones sobre las ya débiles finanzas de la región”, dijo la agencia la semana pasada.

La industria turística catalana, un vital generador de ingresos en la región más rica en España, ha pasado por varios meses difíciles. Tras los ataques de agosto en Barcelona y una ciudad vecina que mataron a 16 personas, la región se ha visto enredada en una batalla política con España por el referendo independentista de octubre y la decisión de Madrid de imponer control directo sobre los asuntos regionales.



pjt