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19 de octubre de 2016 / 08:12 p.m.

ESTADOS UNIDOS.- La negativa del candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, a responder si aceptará los resultados de las elecciones del próximo 8 de noviembre, fue el punto culminante del tercer y último debate electoral en Estados Unidos.

Este miércoles, se realizó en el Centro Thomas & Mack de la Universidad de Nevada en Las Vegas el último de los tres debates previos a las elecciones.

Trump mostró durante la mayor parte del debate de 90 minutos una actitud más disciplinada que en los dos anteriores encuentros, aunque interrumpió en varias ocasiones a Clinton, y en uno de los intercambios le asestó el calificativo de “mujer desagradable”.

"Voy a contemplarlo en su momento", respondió Trump al ser interrogado por el moderador, el periodista Chris Wallace, si respetaría los resultados de la elección, luego de haber afirmado que el proceso electoral está corrompido.

“Te lo voy a decir en su momento. Te voy a mantener en suspenso”, señaló Trump, luego que Wallace subrayara que la aceptación de los resultados es una de las tradiciones de la democracia en este país

Sin embargo, el republicano insistió en que lo que ha visto es un proceso deshonesto y corrompido, y recalcó: “creo que los votantes lo están viendo”.

Sostuvo que la elección ha sido manipulada desde el principio, porque, aseguró, Clinton cometió delitos y nunca debió haber sido autorizada a competir por la presidencia.

"Eso es horrible", respondió Clinton, al destacar que su contrincante atenta contra una de las columnas que sostienen la democracia en Estados Unidos.

Clinton, por su parte, mantuvo su tradicional compostura, manteniendo su sonrisa la mayor parte las veces ante los comentarios de Trump.
El debate fluyó de tema en tema y abarcó una mayor variedad de asuntos que los dos encuentros anteriores, entre ellos, por primera vez, el tema de la inmigración.

Trump, quien invitó al foro a cuatro madres cuyos hijos fueron asesinados por inmigrantes indocumentados, reiteró su acusación de que Clinton daría una amnistía a 11 millones de inmigrantes.

“Eso sería terrible.. necesitamos fronteras fuertes… Están llegando ilegalmente, las drogas están colándose por nuestra frontera. No tenemos país si no tenemos fronteras. Hillary quiere dar amnistía y fronteras abiertas”, subrayó Trump.

El millonario señaló que una de sus primeras acciones, si gana la Casa Blanca, será echar del país a los narcotraficantes, “vamos a asegurar la fronteras y después determinaremos qué hacer con el resto”.

La exprimera dama defendió su plan de buscar una reforma migratoria, ridiculizó la propuesta de Trump de construir un muro en la frontera con México, y reiteró que presentará una propuesta migratoria en los primeros 100 días de su gobierno.

“Con respecto al muro que Donald Trump quiere construir, Donald fue a México, tuvo una reunión con el presidente mexicano (Enrique Peña Nieto) y ni siquiera habló del tema… y después se enfrascó en una guerra de tuits, porque el presidente dijo que no pagaría el muro”, dijo Clinton.

La exsecretaria de Estado acusó a Trump de pretender crear una fuerza de deportación que vaya casa por casa y oficina por oficina para deportar a millones de personas. “Yo no quiero dividir familias”, señaló Clinton.

Sin embargo, el tema de inmigración quedó soslayado cuando Clinton insertó el asunto del ciberespionaje con el que, dijo, Rusia busca influir en los resultados de la elección presidencial estadunidense.

Clinton sostuvo que 17 agencias de inteligencia de Estados Unidos han determinado que Rusia realizó ataques cibernéticos y sustrajo información que proporcionó a WikiLeaks para influir en los comicios.

Otro punto de debate fue la inicial pregunta a los candidatos sobre la Suprema Corte de Justicia y el rumbo que seguiría, dado que el próximo presidente deberá nombrar dos o tres jueces de ese tribunal, lo que definiría su tónica futura.

Trump indicó que designaría jueces conservadores para preservar muchos de los valores de los estadunidenses, y revertir decisiones que según él, los afectan.

Trump se definió en contra del aborto, mientras que la exsecretaria de Estado dijo que apoya el dictamen Roe vs Wade, que legalizó esa práctica en este país en 1973.

Otros temas que se tocaron fueron el de la economía, los impuestos, la creación de empleos y la deuda externa.

Ninguno de los candidatos se saludó al llegar al foro en el inicio del encuentro, ni tampoco se despidieron al terminar, en una muestra de las marcadas diferencias que se han profundizado durante la campaña.