9 de marzo de 2014 / 05:10 p.m.

Bogotá. — Los colombianos acudían de a pocos a las urnas el domingo para elegir un nuevo Congreso para el período 2014-2018, cuando se anticipa que los legisladores deberán aprobar reformas clave en caso se alcance un acuerdo de paz con la guerrilla.

De acuerdo con la Registraduría Nacional, que organiza las elecciones, un total de 32.7 millones de colombianos están habilitados para sufragar por 102 senadores y 167 representantes a la Cámara entre más de 2 mil 300 candidatos.

Las 92 mil 722 mesas abrieron desde las 8:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde0 y se esperan los primeros resultados para las 8:00 de la noche del lunes, según la Registraduría.

Una encuesta de la empresa Cifras y Conceptos divulgada en febrero indicó que un 20% de los entrevistados votaría por la lista de candidatos al Congreso del ex presidente Alvaro Uribe, que busca un escaño en el Senado con su movimiento llamado Centro Democrático, seguido con un 17% de votos por los candidatos del Partido Liberal y 11% por los del Partido Social de Unidad Nacional (o "Partido de la U"), del mandatario Juan Manuel Santos.

Tras sufragar en la céntrica Plaza de Bolívar de Bogotá, el presidente Santos invitó a los colombianos a votar como un derecho, un deber y una forma de fortalecer la democracia y ante cálculos que la abstención supere el 50%, comparado con el 51% de los pasados comicios legislativos del 2010, según datos de la Registraduría.

"Estas elecciones han sido tal vez las más seguras, las más tranquilas en la historia reciente del país", resaltó. Dijo esperar que la jornada terminara de igual forma para que "podamos dar un parte al mundo que nuestra democracia funcionó".

Poco después y en la misma mesa donde lo hizo el presidente Santos, sufragó el ex mandatario Uribe en medio de un bullicio de simpatizantes que le daban vivas, mientras otros le gritaban "Uribe paraco" o paramilitar", en un conocido torbellino que genera el controversial ex jefe de Estado.

En una breve declaración y sin responder preguntas a los reporteros, Uribe dijo que votó por su movimiento que asegura representa la seguridad, un Estado austero y el apoyo a "la disidencia democrática de Venezuela. He votado contra el sanguinario *castro-chavismo*, que algunos quieren traer a Colombia, el gobierno propicia".

Ante una ofensiva de la fuerza pública con el consiguiente retroceso en los últimos años en la acción de grupos guerrilleros y el desmembramiento de bandas paramilitares, aunque subsisten bandas criminales y de narcos, es que grupos de observación electoral han dicho que ahora es que se pueden ver viejas práctica como la compra de votos y el fraude.

Aunque hasta ahora no hay seguridad de que concluyan en un acuerdo las negociaciones de paz que adelanta el gobierno de Santos con las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la mayoría de las campañas electorales de los candidatos se han centrado en el tema de la paz y en la necesidad de reformas es un posible escenario de un país post-conflicto, tras 50 años de guerra interna.

Aparte del tema de la paz con las guerrillas o combatirlas, un debate que ha sido un factor decisivo para que lo colombianos decidan en las al menos tres últimas elecciones presidenciales, los candidatos también han debatido asuntos como la necesidad de reformas al sistema de salud, a la justicia y el combate a la corrupción pública.

Para Santos, que gobierna con una coalición, los resultados son importantes porque en caso que su predecesor Uribe (2002-2010) consiga una abultada representación legislativa cambiaría la correlación de fuerzas, no sólo para aprobar proyectos de ley, sino para apuntalar su aspiración a reelegirse en los venideros comicios presidenciales del 25 de mayo.

AP