11 de abril de 2013 / 09:37 p.m.

Ciudad de México • El Instituto Nacional de Migración entrará en un proceso de limpieza, serio y a todos los niveles, para poder reemplazar a los malos funcionarios y construir una institución que sirva de apoyo a los migrantes, aseguró el titular del instituto, Ardelio Vargas Fosado.

“A mí me podrán señalar de lo que quieran, menos de pillo y de consentidor de corruptos, eso yo no lo permito. En mis equipos de trabajo no caben dos tipos de personas: los flojos y los corruptos. Eso lo tiene clarito”.

Tras reunirse con la Comisión de Migración en el Senado, Vargas Fosado dijo que la depuración de los funcionarios será permanente. “Nosotros empezamos a trabajar con el control de confianza y están por salir los primeros cien policías que acreditaron. Es gente que, teóricamente, tenemos la certeza de que vienen a servir al Instituto”.

Insistió que en cuanto a la corrupción, empezará con las plataformas que él tiene a su cargo. “Dentro de mi prioridad, la número uno es mover las plataformas de impunidad que yo tengo, cómo vas a construir sobre un cimiento que no te va a soportar una estructura. Hay veces que hay que demoler y volver a construir”.

El titular del INM, dijo que el estado mexicano ha sido muy claro en cuanto al tráfico de armas, drogas, personas, y hace llamado a las autoridades a que cada quien cumpla con su responsabilidad, “sólo en ese momento cambiarán las cosas”.

Declaró que la migración se debe entender más allá de la condición de estancia, “los migrantes son seres humanos, tiene todos los derechos y no pueden ser discriminados. Un fenómeno que es fundamentalmente humano. A mí no me pueden platicar qué es la frontera sur. Yo la he caminado a pie”.

ANGÉLICA MERCADO, OMAR BRITO E IVÁN VILLAVICENCIO