28 de abril de 2015 / 07:00 p.m.

Washington.- Mientras pedía a los estadounidenses que hicieran "un examen de conciencia", el presidente Barack Obama expresó el martes una profunda frustración por las recurrentes muertes de sospechosos negros a manos de la policía, por los agitadores que responden con violencia insensata y por una sociedad que únicamente "finge preocupación" sin atender las raíces del problema.

"Esto no es algo nuevo. Ha sucedido durante décadas", dijo Obama desde la Casa Blanca un día después de que comenzaron los disturbios 65 kilómetros al norte, en Baltimore, tras el funeral de Freddie Gray, quien murió de una lesión vertebral mientras estaba bajo custodia policiaca.

Gray es el más reciente caso de un hombre afroestadounidense que muere a manos de la policía y provoca protestas y llamados a una reforma al sistema de justicia. Algunos han criticado al primer mandatario negro del país por no hablar con la suficiente fuerza en su intento por evadir críticas de las agencias policiales, y respondió diciendo que dichas muertes eran "una crisis de lento desarrollo".

"Hemos visto demasiadas ejemplos de lo que parecen ser agentes de policía interactuando con individuos, principalmente afroestadounidenses, a menudo pobres, en modos que generan preguntas perturbadoras. Ahora, parece que ocurren una vez a la semana", comentó el mandatario. Dijo que aunque tales casos no son sin precedentes, ahora hay una nueva conciencia de ellos como resultado de las cámaras y las redes sociales. "No deberíamos fingir que es algo nuevo".

Sin embargo, Obama no mostró empatía con los agitadores, y dijo que aquellos que saquearon negocios y quemaron construcciones y vehículos deberían ser tratados como criminales. Obama dijo que desviaron la atención centrada en las protestas pacíficas que se enfocaban en preocupaciones legítimas "sobre la posibilidad de que nuestras leyes no se aplicaron de manera justa en el caso del señor Gray y que es necesario deslindar responsabilidades".

"No hay excusa para el tipo de violencia que vimos ayer", comentó el mandatario. "Es contraproducente. Cuando los individuos se equipan con barras y comienzan a saquear negocios, no están protestando ni enviando mensajes, están robando".

Baltimore

Pero también criticó a una sociedad que no hace lo suficiente para mejorar a las comunidades minoritarias pobres. Dijo que entre las soluciones para combatir los arraigados problemas que generan la violencia se encuentra una educación temprana, una reforma al sistema de justicia criminal y capacitación laboral, mientras sugería que ese tipo de respuesta está fuera de alcance con un Congreso republicano. "No me hago ilusiones de que con este Congreso obtendremos inversiones masivas para las comunidades urbanas", manifestó.

"Es muy fácil hacer caso omiso a esos problemas o tratarlos como un tema policial, en lugar de un aspecto social mucho más extenso", comentó el mandatario.

El presidente habló durante una visita de Estado del primer ministro japonés, Shinzo Abe, y en cierto punto se disculpó con su anfitrión por tomar casi 15 minutos de su conferencia de prensa conjunta, para tocar el tema. "Es un tema muy sensible para mí", señaló.

Obama dijo que Estados Unidos debería prestar atención a esas comunidades no nada más "cuando incendian una (farmacia) CVS", o cuando "se le dispara o se le rompe la espalda a un joven". Dijo que no puede obligar a los departamentos policiales de todo el país a que vuelvan a entrenar a sus agentes, pero puede trabajar con ellos y ayudar a pagar por cámaras corporales que mejoren la rendición de cuentas.

"En esos ambientes, si pensamos que solo mandaremos a los policías a hacer el trabajo sucio de contener los problemas que surgen ahí —sin que como país o como sociedad digamos lo que podemos hacer para cambiar esas comunidades, para ayudar a mejorar esas comunidades, para darle oportunidades a esos jóvenes— no vamos a resolver este problema", recalcó. "Y pasaremos por los mismos ciclos de conflictos periódicos entre la policía y las comunidades y los disturbios ocasionales en las calles. Y todo el mundo fingirá temor hasta que la situación se calme y todos actúen como si nada".