NOTIMEX
20 de julio de 2016 / 05:21 p.m.

ESTADOS UNIDOS.- Decenas de inmigrantes y activistas vestidos con zarapes de manta estilo mexicano, se tomaron de la mano para construir un “muro humano del amor”, en repudio al “muro de odio” del nominado presidencial republicano Donald Trump.

“El muro que quiere construir para separarnos, nunca será más fuerte que el muro de nuestro amor”, entonó la multitud que rodeó con sus cuerpos la Plaza Pública de Cleveland, ante la mirada curiosa de cientos de residentes, turistas y una nube de reporteros.

Armado a unas cuadras de la Quicken Loans Arena, sede la Convención Nacional Republicana, el muro móvil recorrió las calles de la ciudad en medio de los cánticos de un puñado de inmigrantes indocumentados, varios de ellos mexicanos.

“El señor Trump quiere hacer un muro de odio y de separación en la frontera sur. Y nosotros le venimos a dar su muro, pero un muro de unidad y de amor. Queremos que su odio se quede encerrado”, dijo a Notimex el inmigrante indocumentado mexicano Carlos Medina.

Originario de Villa Coapa, en la ciudad de México, y residente indocumentado en Atlanta, Carlos envió un mensaje personal al millonario estadunidense: “Señor Trump, es de sabios rectificar. Lo que necesitamos es amor, no odio”.

Las secciones del muro, de unos 450 metros de extensión, fueron confeccionadas con pedazos de manta por inmigrantes indocumentados y activistas de Atlanta, Nashville y Phoenix, la mayoría pertenecientes al grupo de defensa de los migrantes “Mijente” (Mi Gente).

Brenda Pérez, hija de padres mexicanos originarios de Matamoros, viajó desde Nashille, Tennessee, pidió al pueblo estadunidense sumarse a las movilizaciones de rechazo a la separación de familias inmigrantes en Estados Unidos.

“A todo el mundo les pido que se unan, no podemos esperar que haya una presidencia de Donald Trump para responder al odio que le está llevando a nuestras comunidades”, añadió.

Los manifestantes formaron varias zonas de protestas para denunciar también la política de deportaciones del presidente Barack Obama, así como la xenofobia de políticos conservadores de todo el país.

“El pueblo está en la calle exigiendo dignidad”, coreó en español un grupo de activistas, rodeado de decena de reporteros y cámara de televisión.

Poco después del inicio de la movilización, un afroamericano se dio paso entre la multitud y exclamó visiblemente molesto: “No importa nada de esto. Donald Trump va a ser presidente”.

Aunque decenas de policías vigilaban la movilización a corta distancia, no intervinieron ni se registran detenciones, toda vez que la protesta transcurrió de manera pacífica.