10 de mayo de 2014 / 09:54 p.m.

Nigeria.- Extremistas islámicos demolieron un puente, mataron una gran cantidad de personas y secuestraron a la esposa y dos hijos de un policía retirado en el noreste de Nigeria, dijeron habitantes de la zona, a medida que cobraba fuerza una iniciativa internacional para rescatar a 276 colegialas secuestradas por rebeldes.

El jefe del gobierno local Abawu James Watharda dijo que no era posible determinar cuántas personas murieron en la violencia debido a que unos 3 mil habitantes huyeron del ataque ocurrido la noche del viernes en el poblado de Liman Kara.

Los habitantes que huían de la zona narraron que los insurgentes dinamitaron el puente que vincula a las provincias de Adamawa y Borno, que se encuentran bajo estado de emergencia militar a fin de combatir la insurgencia islámica. La desaparición del puente impidió el paso de vehículos militares que pudieran ir a la caza de los rebeldes.

El lunes, los insurgentes destruyeron un puente que vincula a Nigeria con Chad, donde tiene escondites en las montañas.

No se dieron detalles del más reciente secuestro de menores de edad. El grupo terrorista Boko Haram había anunciado que los secuestros de familiares de funcionarios nigerianos eran en venganza porque los soldados nigerianos suelen detener a esposas y familiares de los sospechosos que buscan.

Boko Haram ha lanzado varios ataques en el noreste de Nigeria a lo largo de los años, con bombas y masacres que se han intensificado en tiempos recientes a pesar de la fuerte presencia militar. Desde mayo de 2013 ha imperado un estado de emergencia en la zona estremecida por la violencia del Boko Haram.

Boko Haram ha matado a más de mil 500 personas este año. Los milicianos, que desean imponer la ley islámica en Nigeria, secuestraron a más de 300 colegialas en Chibok, en el noreste. Cincuenta y tres escaparon pero 276 siguen retenidas. 

La primera dama Michelle Obama se sumó el sábado a la indignación internacional por el fracaso de los militares de Nigeria en encontrar a las chicas. En una alocución radial con motivo del Día de la Madre, la primera dama dijo que ella y su esposo están "angustiados y acongojados" por el secuestro ocurrido el 15 de abril.

"En estas niñas, Barack y yo vemos a nuestras propias hijas. Vemos sus esperanzas y sus sueños, y podemos imaginar la angustia que sus padres están sintiendo justo ahora".

Un líder islámico, entretanto, advirtió que si llegan soldados extranjeros a suelo nigeriano, el conflicto podría agravarse.

El líder islámico, Ahmed Mahmud-Gumi, en la ciudad de Kaduna en el norte de Nigeria, advirtió que la presencia de soldados extranjeros "podría causar una ola de terrorismo jamás vista".

AP