NOTIMEX
28 de septiembre de 2016 / 05:37 p.m.

CARTAGENA.- La firma del acuerdo de paz en medio de la euforia de los colombianos abrió el camino hacia el plebiscito del domingo 2 de octubre, una jornada que decidirá si este país le apuesta a la paz y reconciliación o se inclina por mantener la guerra.

Este es dilema que está en manos del electorado colombianos en la jornada del 2 de octubre, para refrendar el Acuerdo Final de Paz, que fue firmado el 26 de septiembre en la ciudad de Cartagena, entre el presidente Juan Manuel Santos, y el jefe de las FARC, Timoleón Jiménez.

A cuatro días del plebiscito, que fue aprobado en la Constitución de 1991, la campaña entre los promotores del SI y el NO, está en la recta final con campañas en todos los medios de comunicación, redes sociales y en la plaza pública.

La campaña del SI la encabeza el presidente Santos, y el exmandatario, Cesar Gaviria (1990-1994), así como el exsecretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien firmó los acuerdos de paz en su gobierno con los grupos M19, EPL, Partido de los Trabajadores (PT) y el indigenista “Quintín Lame”.

Los promotores del NO está liderado por las dos figuras más representativas de la extrema derecha de Colombia, el expresidente Alvaro Uribe Vélez, y el exprocurador General, Alejandro Ordoñez.

Santos y Gaviria, han insistido que si los colombianos rechazan el acuerdo de paz con las FARC regresaría la guerra y se perdería la gran oportunidad de cerrar el capítulo de 52 años de violencia, que ha dejado cerca de 300 mil muertos y más de 7. 5 millones de víctimas de los diferentes actores.

Volver a iniciar pláticas de paz con las FARC, podría demorar al menos 10 años, un tiempo que aumentaría la cifra de muertos, desplazados, civiles y militares heridos con minas antipersonales, un arma que es letal, y de las preferidas por los grupos irregulares de Colombia.

Los promotores del NO, sustentan que no están en contra la paz, en si misma, y proponen renegociar los acuerdos en temas sustanciales como la justicia transicional, víctimas y participación en la vida política nacional, además del tema del narcotráfico. En síntesis es empezar de nuevo con la agenda que se discutió durante cuatro años con el gobierno de Santos.

Las FARC ya plantearon que no existe ninguna posibilidad de negociar de nuevo y el gobierno de Santos, advirtió que ocurrir el triunfo del NO, de inmediato da por terminado todo lo pactado, en cumplimiento de la decisión popular.

Un análisis de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), en las redes sociales el SI también supera el NO, pero los que se oponen están aumentado en el circuito de internet.

“Los del SI son emotivos y en la recta final de la campaña por el plebiscito se han volcado en las redes con expresiones de esperanza que llaman a poner fin a la guerra y a la ilusión de un país en paz. Este también fue el tono del presidente Santos en Cartagena, donde no utilizó la palabra plebiscito ni una sola vez”, anotó la FIP.

El NO “acorta distancias con el SI, al menos en lo que a la discusión sobre el plebiscito en Twitter se refiere. Aunque los mensajes a favor del NO, no han podido superar a los del SI desde que se anunció el Acuerdo Final con las FARC, sí han aumentado su incidencia”.

Los del NO, “en concordancia con la postura que han asumido sus líderes, han enfilado la campaña para lograr que el NO se imponga en la votación del 2 de octubre. Esto, según ellos, permitiría renegociar el acuerdo para evitar la impunidad y la entrega del país a las FARC, algo que han descartado el Gobierno y la guerrilla”.

En las últimas jornadas electorales, para elegir presidente en el 2010 y 2014, los candidatos que estaban arriba en las redes sociales, perdieron el día de la votación y se demostró, que movilización virtual no es igual a “movilización real de carne y hueso”.

En escenario de movilización real, las maquinarias políticas, al menos hasta el 2014, han ganado y para este plebiscito las principales maquinarias de los partidos políticos oficialistas y de la izquierda, están aceitadas, además está a su favor todo el aparato del Estado.

En el plebiscito de este domingo no solo está en juego la paz o la guerra, será el primer pulso político de todas las fuerzas con miras a las elecciones para el Congreso y la presidencia en el 2018: La extrema derecha que buscara ganar en el 2018 y la centroderecha liderada por Santos, para dar continuidad al proceso de paz.

La izquierda también podría oxigenarse para las próximas campañas con la llegada de las FARC, como partido político, y el plebiscito marcará también su futuro político de cara los comicios nacionales y regionales.

Si el plebiscito refrenda el Acuerdo Final, por una amplísima mayoría, podría facilitar el camino hacia la reconciliación y el perdón, pero si el margen es mínimo, el escenario a partir del 3 de octubre, será de una mayor polarización política.

En caso que la opción del NO, llegue a ganar por una estrecha mayoría, ocurrirá lo mismo: Polarización y el camino queda expedito para los candidatos presidenciales de la extrema derecha.

Un regreso de las fuerzas que lidera Uribe Vélez, a la Casa de Nariño, puede llevar a buscar reformas constitucionales, para que Uribe Vélez, regrese al poder en el 2020.