AP
1 de octubre de 2016 / 07:21 a.m.

LA HABANA.- Pocos meses después de que el presidente estadounidense Barack Obama visitase Cuba en marzo, un grupo de adolescentes partió de la isla para pasar un mes en Estados Unidos, en un viaje auspiciado por el Departamento de Estado estadounidense.

Jóvenes de entre 16 y 18 años pasaron diez días informándose sobre los servicios comunitarios, seguidos de dos semanas en casas de familias de Virginia, Texas, Illinois, Michigan, Washington, Oregon y Missouri.

Allí, los cubanos trabajaron como voluntarios en comedores comunitarios y en centros de reciclaje, y leyeron libros a niños, según la organización no gubernamental de Washington que programó las actividades.

Ahora, a cuatro meses de que Obama deje la presidencia, el Programa Veraniego de Liderazgo para Jóvenes Cubanos ha generado una fuerte reacción del gobierno isleño, que organizó una serie de protestas en campus universitarios la semana pasada para denunciar el programa como una herramienta de la subversión estadounidense, usando un lenguaje que trae a la memoria el de la Guerra Fría.

"Condenan estudiantes universitarios nuevas maniobras yanquis", dice un titular de la edición del jueves de Granma, el diario oficial del Partido Comunista. Cuba afirmó que se quejó del programa el viernes durante una reunión de diplomáticos que negocian la normalización de relaciones.

"Hemos vuelto en insistir en la necesidad de que se elimine el financiamiento a programas dirigidos a provocar cambios internos en Cuba, que será un paso imprescindible para poder normalizar las relaciones bilaterales", expresó la directora general de asuntos estadounidenses de Cuba Josefina Vidal durante una sesión de preguntas y respuestas en Twitter.

Durante casi medio siglo, Estados Unidos alentó un deterioro económico e incluso el derrocamiento del gobierno de Fidel Castro.

El gobierno de Obama hizo a un lado ese objetivo y alentó en cambio a los cubanos a que desarrollen vidas independientes del sistema unipartidista que, a pesar de algunas reformas limitadas, controla la mayor parte de la vida de los cubanos, desde la programación de los cines hasta la distribución de los productos agrícolas.

El objetivo de Obama de impulsar cambios graduales va acompañado de millones de dólares para organizaciones no gubernamentales que tratan de trabajar directamente con los cubanos a partir de programas similares a otros que financia Estados Unidos en todo el mundo.