NOTIMEX
11 de octubre de 2015 / 02:40 p.m.

Moscú.- La inteligencia de Rusia ha interceptado “crecientes mensajes de pánico” entre los yihadistas del Estado Islámico (EI), que exigen el envío de municiones y refuerzos ante los bombardeos rusos en Siria, informó hoy el Ministerio ruso de Defensa.

Los mensajes de radio interceptados por Rusia muestran un “pánico creciente” entre los yihadistas, que solicitan que les repongan las reservas de municiones y armas destruidas por los aviones rusos, según el vocero del citado ministerio, Igor Konashenkov.

“Hemos obtenido datos sobre exigencias de comandantes a los puntos de mando superiores de un reemplazo de municiones y armas destruidas por la aviación rusa y un traslado de tropas desde la provincia de Raqqa para mantener sus posiciones”, indicó.

“El sistema de posiciones de los militantes en Siria muestra que sus creadores no son ciudadanos comunes y corrientes que se armaron ayer, sino que se trata de terroristas bien entrenados”, agregó.

Los más recientes ataques aéreos rusos contra los yihadistas han sido realizados en las provincias Hama, Latakia, Idlib y Raqqa, precisó este domingo Konashenkov, citado por el sitio informativo ruso Sputnik.

En las últimas 24 horas, los aviones rusos destruyeron 53 bases fortificadas, un punto de mando, cuatro campamentos de entrenamiento y siete depósitos de municiones, baterías de artillería y morteros.

En total, la Fuerza Aeroespacial de Rusia realizó 64 incursiones aéreas y bombardeó 63 blancos del EI en las provincias de Hama, Latakia, Idlib y Raqa en las últimas 24 horas.

Gracias a los ataques aéreos rusos, las fuerzas del régimen sirio han logrado avances ante los rebeldes en el centro de Siria, sobre todo en la provincia de Hama, donde este domingo recuperaron cinco localidades y cinco ciudades.

Las tropas sirias desplazaron la víspera a los rebeldes del Frente al Nusra de la ciudad Atshan, a 40 kilómetros de la capital homónima de la provincia de Hama, así como de otras dos localidades.

Rusia, aliada del régimen de Bashar al-Assad, comenzó el pasado 30 de septiembre su campaña de bombardeos en Siria dirigidos contra el EI, en la que es su primera intervención directa en el conflicto en ese país.