NOTIMEX
4 de julio de 2016 / 06:01 p.m.

Bagdad.- El Ministerio de Justicia de Irak ordenó hoy acelerar las ejecuciones de todos los condenados a muerte por terrorismo, un día después de los peores atentados en Bagdad, que causaron al menos 213 muertos y más de 230 heridos.

Las autoridades anunciarán “el cumplimiento de las penas capitales muy pronto contra un grupo de criminales sentenciados conforme a la ley antiterrorista”, según un comunicado del ministerio, citado por la televisión por satélite iraquí Al Sumaria.

“Nos comprometemos a proseguir aplicando el castigo justo a todo aquel que ose intentar dañar y aterrorizar al pueblo iraquí”, aseveró.

Este anuncio se produce un día después de que el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, durante una visita a la Comandancia de la Fuerza Aérea iraquí, amenazó con una dura respuesta a los terroristas del Estado Islámico (EI), grupo que reivindicó los atentados.

Un suicida detonó ayer domingo un vehículo que conducía en medio de una multitud congregada cerca de una tienda de helados en la zona de Karrada, mientras otro coche bomba explotó en un mercado popular en el noreste de Bagdad y de población también mayoritariamente chiita.

Según fuentes hospitalarias y policiales, citadas por la cadena Al Yazira, al menos 213 personas murieron y más de 230 resultaron heridas en ambos ataques, aunque la mayoría en la heladería.

Esta cifra de víctimas mortales convierte a los ataques de ayer como los más graves en la historia de Irak, un país castigado desde hace años por atentados contra lugares muy frecuentados, como centros comerciales, mercados o mezquitas.

Al Abadi ordenó intensificar la vigilancia aérea y las labores de inteligencia para descubrir los escondites de los terroristas, además pidió al Ministerio del Interior la instalación de arcos de detección de explosivos en vehículos en las entradas a la capital.

Asimismo, anunció la modificación de medidas de seguridad, entre ellas la retirada de los detectores de explosivos considerados ineficaces, y mejorar la coordinación entre las fuerzas de seguridad y la reorganización de los puestos de control en Bagdad.

También ordenó al Ministerio del Interior acelerar el despliegue de un dispositivo para inspeccionar vehículos en todas las entradas de Bagdad, por donde diariamente pasan miles de camiones y coches particulares.