AP
22 de julio de 2015 / 10:43 p.m.

Colorado. — Los esfuerzos del grupo Estado Islámico para inspirar a estadounidenses atribulados a cometer actos violentos se han convertido en una mayor amenaza terrorista para Estados Unidos que un ataque externo de Al Qaeda, dijo el miércoles el director del FBI James Comey.

Ante una audiencia reunida en el Foro de Seguridad de Aspen, Comey dijo que el grupo Estado Islámico, que ha declarado un califato en partes de Siria e Irak, ha influido en un número significativo, aunque desconocido, de estadounidenses con una campaña lanzada hace un año en redes sociales en la que exhorta a los musulmanes que no pueden viajar a Oriente Medio a "matar donde estén".

Cuentas de Twitter afiliadas con el grupo tienen más de 21 mil seguidores de habla inglesa en el mundo, dijo, miles de los cuales podrían ser residentes de Estados Unidos.

El FBI ha arrestado en las últimas ocho semanas a un número significativo de personas que habían sido radicalizadas, dijo Comey, sin especificar cifras. También reiteró un señalamiento previo de que se había arrestado a varias personas que planeaban ataques relacionados con el feriado del 4 de julio, pero sin dar más detalles.

El FBI tiene cientos de investigaciones pendientes en casos de este tipo en diversas partes del país.

Las declaraciones de Comey indican una creciente preocupación respecto al impacto del esfuerzo del grupo Estado Islámico para inspirar violencia terrorista. Apenas en septiembre, funcionarios de inteligencia de alto rango de Estados Unidos minimizaron la capacidad del grupo extremista islámico para atacar a Estados Unidos.

Comey dijo que era demasiado pronto para decir cómo fue que se radicalizó Muhammad Youssef Abdulazeez, el joven que mató a tiros a cinco miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Tennessee.

Los familiares de Abdulazeez han dicho que tenía antecedentes de depresión y de consumo de drogas. Comey señaló que "la gente a la que el Estado Islámico está tratando de llegar son personas que Al Qaeda nunca usaría como operadores porque con frecuencia son drogadictos inestables y problemáticos".

Al preguntar si la amenaza del grupo Estado Islámico había eclipsado la de la organización rival que atacó a Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, Comey respondió: "Sí".

Estados Unidos ha detectado a decenas de sus ciudadanos, de entre 18 y 62 años, que han viajado a Siria o Irak para combatir con el grupo Estado Islámico, dijo.

"Me preocupa mucho lo que no puedo ver", agregó Comey, porque los reclutadores del grupo Estado Islámico usan software para cifrar sus comunicaciones a fin de evitar que Estados Unidos las intercepte.

Comey ha advertido anteriormente sobre radicalización al interior de las fronteras, pero sus declaraciones del miércoles indican una mayor preocupación entre las autoridades estadounidenses sobre el impacto de los esfuerzos del grupo Estado Islámico para inspirar violencia terrorista.

Apenas en septiembre, altos funcionarios de inteligencia de Estados Unidos minimizaron la capacidad del grupo para atacar al país.
Matt Olsen, entonces director del Centro Nacional de Contraterrorismo, dijo al Congreso en septiembre que el país no tenía "información creíble de que el Estado Islámico esté planeando atacar a Estados Unidos.