4 de enero de 2015 / 05:49 p.m.

Jerusalén.- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que Israel no permitirá que sus soldados sean juzgados en la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra, como pretende el gobierno palestino.

"No permitiremos que soldados y oficiales de las FDI (Fuerzas de Defensa Israelíes) sean arrastrados a la Corte Penal Internacional en La Haya", subrayó Netanyahu, días después de que los palestinos presentaron una solicitud para adherirse al Tribunal internacional.

El presidente palestino, Mahmoud Abbas, firmó el miércoles pasado los documentos necesarios para buscar su adhesión a la CPI, a un día de que el Consejo de Seguridad fracasó en la aprobación de una resolución para que Israel ponga fin a su ocupación de los territorios palestinos.

Al comienzo de su habitual reunión semanal con el Consejo de Ministros (gabinete), el jefe de gobierno israelí dijo que los palestinos han "optado por tomar un camino de confrontación con Israel", país que no va a quedarse "de brazos cruzados".

"Los soldados (FDI) seguirá defendiendo a Israel con determinación y fuerza, y como nos defienden, los defenderemos a ellos, con la misma determinación y la misma fuerza", afirmó Netanyahu, según un reporte del sitio Ynetnews.

El primer ministro dijo que quien debe enfrentar un juicio ante la Corte internacional es el liderazgo palestino por la firma de un acuerdo de reconciliación con el movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) el año pasado, que llevó al establecimiento de un gobierno nacional.

"Quienes deben enfrentarse a la justicia son los jefes de la Autoridad Palestina que firmaron un pacto con los criminales de guerra de Hamas", subrayó Netanyahu.

El embajador de Palestina en las Naciones Unidas (ONU), Riyad Mansour, confirmó el viernes pasado que la Autoridad Palestina (AP) había solicitado oficialmente a la CPI investigar los crímenes de guerra perpetrados por Israel en la ofensiva militar del verano pasado en Gaza.

La solicitud fue hecha después de que Israel congeló la transferencia de unos 127 millones de dólares de los ingresos tributarios para la Autoridad Palestina, como una medida de represalia a la petición hecha a la CPI, que condenó este domingo Netanyahu.

Cada mes, conforme a un convenio firmado entre las dos partes en 1994, Israel transfiere a la AP decenas de millones de dólares en aranceles aduaneros gravados en bienes destinados a los mercados palestinos que transitará por los puertos israelíes.

Los ingresos fiscales representan alrededor de dos tercios del presupuesto anual de la Autoridad Palestina, sin contar la ayuda que llega del extranjero.

El negociador oficial de la Autoridad Palestina en las conversaciones de paz con Israel, Saeb Erekat, expresó este domingo su indignación por la decisión del gobierno israelí de congelar los fondos a los palestinos, que consideró un crimen de guerra.

"La decisión de Israel congelar nuestro dinero es un castigo colectivo para 4.5 millones de personas... la gente no será capaz de tomar sus sueldos, no será capaces de llevar comida a casa... Esto es un castigo colectivo, un acto de piratería y un crimen de guerra", dijo Erekat.

FOTO Y TEXTO: NOTIMEX