17 de febrero de 2014 / 12:38 a.m.

EU.- El presidente Barack Obama advirtió el domingo a Uganda sobre sus planes de criminalizar aún más la homosexualidad al decir que ello "complicaría nuestra valiosa relación"

Obama, que ha defendido los derechos de los homosexuales tanto en el extranjero como en Estados Unidos, dijo que un proyecto de ley que el presidente Yoweri Museveni ha prometido firmar es "un paso atrás" para todos los ugandeses y habla mal del compromiso de ese país con los derechos humanos de su pueblo. Ello también representaría un revés serio para cualquier persona comprometida con la libertad, la justicia y los derechos para todos, dijo Obama.

El presidente afirmó que Estados Unidos defiende la protección de las libertades individuales y los derechos humanos universales y opina que todas las personas deben ser tratadas de la misma manera.

"Por eso es que estoy profundamente decepcionado de que Uganda planea implementar pronto una ley que criminaliza la homosexualidad", dijo Obama en un comunicado emitido desde el sur de California, donde pasa el fin de semana. "La Ley contra la Homosexualidad en Uganda, una vez que se apruebe, será más que una afrenta y un peligro a la comunidad gay de ese país".

La homosexualidad ya es ilegal en Uganda a tenor con una ley de la era colonial que criminaliza los actos sexuales "contra natura".

Museveni dijo la semana pasada que planea firmar la nueva ley, lo que ha alarmado a los activistas de los derechos porque contempla la cadena perpetua para actos "homosexualidad con agravantes", que la ley considera aquellos en que uno de la pareja está enfermo de VIH, los que involucren a menores o discapacitados y los delitos sexuales repetidos entre adultos.

No está claro cuándo Museveni firmará la ley. Los legisladores la aprobaron en diciembre y desde entonces Museveni ha estado bajo gran presión para que la firme. La medida goza de gran apoyo entre el clero cristiano y legisladores que dicen es necesaria para evitar que homosexuales occidentales "recluten" a niños ugandeses.

AP