21 de marzo de 2013 / 11:40 p.m.

"Las presiones, claro que han existido desde hace semanas", se escucha en la bancada del PAN; "esto se trata de miles de millones de pesos", se asegura en una oficina del PRI.

 

Ciudad de México • En los pasillos, en las oficinas, en pequeños salones, parece que los tribunos hablaran de fantasmas, de ánimas, de seres sin nombre.

Son las horas previas al debate y votación de la nueva Ley de Telecomunicaciones en la Cámara de Diputados y nadie le pone nombre a las poderosas empresas hacia quienes va dirigida la legislación.

Entonces, ¿por quién doblan las campanas? ¿Por quién doblan los debates? ¿Por quién doblan los votos?

Cuenta un panista muy involucrado en el asunto, en pleno salón de sesiones: -Las presiones claro que han existido desde hace semanas, pero sobre todo en las últimas horas. ¿Cómo nos llegaron a presionar? Sutilmente, te buscan, te hablan, llegan muy bien vestidos y te dicen: “Te entrego esta carpeta: son nuestras reservas".

Reservas. Lo que no quieren que les pase las radiodifusoras, las televisoras, las telefónicas. Reservas. O lo que quisieran que se mantuviera como está.

Ahora vamos a una oficina priísta, digamos que de las más poderosas del PRI: “Esto se trata de miles de millones de pesos. Eso es lo que está en juego. Y por ejemplo, ese poderoso empresario se movía a través de otros empresarios para presionar: mandaba a un amigo, un fortísimo avicultor, para que presionara a su favor, siempre muy elegantes, en buenos términos.

"¿El de los pollos y huevos qué gana? Precios preferenciales en anuncios, descuentos bárbaros en servicios. Y de las televisoras no se quedaban atrás. Es difícil. Los políticos tienen que pensar en su futuro, no se pueden pelear con esos colosos..." Esos innumerables colosos por los que doblaban los votos.

JUAN PABLO BECERRA-ACOSTA