MILENIO DIGITAL
3 de noviembre de 2017 / 06:00 p.m.

ESPECIAL.- El gobierno de Estados Unidos dejó en libertad a Rosa María Hernández de 10 años de edad con parálisis cerebral, quien fue detenida el pasado 25 de octubre tras recibir el alta médica de un hospital en Texas donde había sido operada de emergencia.

“Rosa María es finalmente libre. Estamos encantados de que ella pueda regresar a su hogar para recuperarse rodeada del amor y el apoyo de su familia”, indicó Michael Tan, abogado del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

Reprochó el actuar de los agentes de la Patrulla Fronteriza, pues “apuntar a una niña en un hospital sigue siendo desmesurado. Ningún niño debería pasar por este trauma y estamos trabajando para asegurarnos de que no vuelva a ocurrir”.

La menor de 10 años se dirigía a una cirugía de vesícula desde su casa en Laredo, Texas a Corpus Christi, cuando fue detenida en un puesto de control de inmigración. La Patrulla Fronteriza la siguió hasta el hospital y realizó guardias afuera de su habitación hasta que fue dada de alta.

En ese momento, los agentes migratorios la detuvieron y la trasladaron a un centro para niños, sin sus padres. Rosa María ha estado bajo el cuidado de sus padres en Estados Unidos desde los tres meses de edad.

Tras su detención, organizaciones civiles, entre ellas la ACLU, presentaron una demanda el 31 de octubre para exigir que la niña fuera liberada y entregada a su familia.

“Rosa María no debería haber sido detenida ni por un segundo. Ella fue arrancada de su familia sin autorización por el gobierno federal”, dijo Andre Segura, director legal de la ACLU de Texas.

Advirtió que continuarán trabajando para que el gobierno detenga este tipo de conducta “desalmada e ilegal”.

Rosa María fue llevada de México a Estados Unidos en 2007.


pjt