19 de febrero de 2014 / 05:38 p.m.

CARACAS.- El dirigente opositor Leopoldo López convocó a sus seguidores a luchar por la salida del gobierno socialista de Venezuela, mientras se preparaba para enfrentar el miércoles a la justicia acusado de incitar a la violencia en las protestas que sacuden al país y que han dejado cuatro muertos.

López, un economista de 42 años educado en Estados Unidos que encabeza a la dura de la oposición, se entregó el martes voluntariamente a las autoridades en una manifestación ante un mar de simpatizantes, luego de una semana en la clandestinidad rehuyendo una orden de arresto en su contra.

Desde hace tres semanas miles de venezolanos han estado saliendo a las calles para manifestarse contra preocupaciones que van desde el deterioro de la economía hasta la inseguridad en el dividido país, en protestas que han dejado tres muertos por disparos, otro atropellado y más de un centenar de heridos.

"Nuestra causa ha sido, sigue siendo, y hoy más que nunca tiene que ser, la salida de este Gobierno", dijo López junto a su esposa en un vídeo publicado el martes por la noche.

Aunque las protestas se han convertido en el mayor desafío de gobernabilidad del presidente Nicolás Maduro desde que asumió en abril, no había hasta ahora indicios de que pudieran hacerlo tambalear al frente de la volátil nación sudamericana.

Los militares, cruciales en la historia venezolana para inclinar la balanza y presionar por la salida de un mandatario, han cerrado filas en torno a Maduro.

Pero las protestas seguían el miércoles.

Cientos de simpatizantes de la oposición se congregaban frente al Palacio de Justicia, donde López se presentará para escuchar los cargos en su contra después de haber pasado la noche en una cárcel militar en las afueras de Caracas.

López se ha declarado inocente de las acusaciones.

"Estamos dispuestos a dar la vida. Él se entregó para enfrentar a la injusticia. Nosotros, la oposición, no tenemos armas. Espero que los estudiantes lleguen", dijo Juan Márquez, un jubilado de 68 mientras el resto de opositores pedían la liberación del líder del partido opositor Voluntad Popular.

Maduro asegura que la oposición, con apoyo de Estados Unidos, busca repetir el sangriento golpe de Estado que sacó brevemente del poder a su fallecido mentor Hugo Chávez en el 2002. Pero López dice que quiere revocar el mandato de Maduro con un referéndum, permitido por la Constitución para el 2016.

HUMO EN LAS CALLES

Caracas amaneció el miércoles con los restos aún humeantes de los piquetes que ardieron la noche anterior, y conforme avanzaba el día los estudiantes se iban concentrando en las principales vías de la capital para continuar su protesta.

En las ciudades andinas del país, como San Cristóbal y Mérida, los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad recrudecieron en la víspera.

Los estudiantes han amenazado con permanecer en la calles hasta que Maduro renuncie, pero no había evidencia de que el presidente fuera abandonar el cargo.

Los disturbios han generado preocupación y pedidos de diálogo con la oposición por parte de algunos países latinoamericanos. Pero Maduro les ha dicho furibundo que no se metan en sus asuntos.

Reuters