27 de abril de 2014 / 03:43 p.m.

Los Ángeles.- En plena gira por Asia-Pacífico del presidente Barack Obama y el refuerzo de compromisos de la presencia militar de Estados Unidos en la región, el líder norcoreano Kim Jong-un instó a su Ejército a estar preparado para ganar cualquier confrontación con dicho país.

El mandatario de EU declaró que Corea del Norte supone una "directa amenaza no solo para la región asiática, sino también para los Estados Unidos". En esta situación ambos presidentes coincidieron en que "Corea del Sur y EU harán lo posible con el fin de repeler nuevas provocaciones de Pyongyang".

El líder norcoreano, que presidió una reunión de la Comisión Militar Central, presentó las tareas importantes para seguir desarrollando el Ejército de Corea del Norte y hacerlo aún más eficaz, informa la agencia de noticias oficial norcoreana KCNA. "El querido comandante supremo Kim Jong-Un dijo que no hay nada más importante ahora que la preparación para el combate ante un inminente conflicto con Estados Unidos", informó KCNA.

Entre otras medidas, Kim Jong-un subrayó la necesidad de mejorar la función y el papel de los órganos políticos en las filas del Ejército, para "poder ganar la victoria tras la confrontación con EU.".

"En un momento en el que Corea del Norte amenaza con nuevas provocaciones y habla abiertamente de la posibilidad de una nueva prueba nuclear, la visita del presidente Obama a Corea del Sur será una importante advertencia de que no toleraremos provocaciones de Corea del Norte", enfatizó la mandataria surcoreana y añadió que "si Corea del Norte realiza provocaciones, no ganará, sino que enfrentará el aislamiento internacional".

En plena tensión en la zona por los conflictos territoriales con China, Obama acordó con Filipinas un documento según el cual EU mantendrá una fuerte presencia militar en las islas durante 10 años más. El objetivo de la gira por Asia y Pacífico del presidente Obama es intentar restablecer la fidelidad de las principales potencias

Agencias