18 de febrero de 2013 / 01:18 a.m.

Ciudad de México • No se trata de lucrar con la memoria de los compañeros fallecidos y el dolor de los deudos como lo hace Napoleón Gómez Urrutia, sino perfeccionando medidas de seguridad en las minas y plantas como se honra el recuerdo de los mineros fallecidos en Pasta de Conchos, afirmó Carlos Pavón Campos, secretario general del Sindicato Nacional Minero Metalúrgico.

El SNMMDNGS recordó el suceso del 19 de febrero de 2006 en donde perdieron la vida 65 mineros en Pasta de Conchos. El gremio manifestó que seguirán honrando la memoria de los compañeros que “perdieron la vida realizando una de las primordiales actividades para el desarrollo de la industria del país"”.

“"Es en momentos de reflexión, como el que obliga la conmemoración del séptimo aniversario luctuoso de Pasta de Conchos, cuando los sectores productivos debemos unir esfuerzos para encontrar medidas que fortalezcan la seguridad en todas las plantas mineras de México"”, destacó Pavón Campos.

La pérdida de los trabajadores no debe ser en vano, sino que debe generar que las organizaciones sindicales busquen día con día nuevas medidas para que la supervisión en materia de seguridad al interior de las plantas sea lo más apegada a la perfección, apuntó el dirigente.

Pavón destacó que llegar a una tasa cero de accidentes debe ser la meta, de ahí que el SNMMDNGS lleva a cabo de manera permanente congresos y cursos en materia de seguridad, pues es con hechos y acciones como se debe honrar a cada uno de los trabajadores mineros fallecidos.

El líder minero calificó como “atroz y deleznable” que existan organizaciones sindicales que pretendan obtener beneficios a través de lucrar con esta tragedia.

“Un sindicato está para salvaguardar los derechos de sus agremiados, para protegerlos y para encontrar formas que mejoren su vida, no para lograr la mejorar la riqueza de los dirigentes con la vida de los trabajadores. Eso debería ser un delito”, aseveró.

Por ello demandaron a Napoleón Gómez Urrutia a dar la cara a los deudos y exigieron deje de utilizar la tragedia como “"arma mediática para evadir la responsabilidad que le corresponde"”.

“"Nadie debe olvidar que Napillo salió de Pasta de Conchos escondido en la batea de una camioneta porque los familiares lo querían linchar, y a los dos días, huyó del país. Solo los culpables huyen y no dan la cara. ¿Dónde estuvo en los momentos más difíciles de la tragedia más grande de la minería nacional?, pues en un penthouse de Canadá"”, apuntó.

Como prueba de la corresponsabilidad de Napillo, el dirigente sindical citó la recomendación 026/2006, emitida por la Comisión Nacional de

Derechos Humanos el 17 de julio de 2006, en donde dicho organismo también corresponsabiliza a la dirigencia del sindicato minero de las negligencias que terminaron con la vida de 65 mineros.

En dicha recomendación, la CNDH cita una opinión técnica de peritos del Colegio de Ingenieros de Perú.

“"Existen evidencias técnicas que permiten señalar la corresponsabilidad de la autoridad laboral por no hacer cumplir las normas y reglamentos de seguridad, higiene y medio ambiente. De igual manera, también hay corresponsabilidad de los representantes de los trabajadores (esto es, el sindicato) por permitir que los trabajos continúen en condiciones de inseguridad y al no acudir a las autoridades correspondientes para subsanar de inmediato las observaciones realizadas"”, es la conclusión de aquella recomendación.

ELIA CASTILLO