AP
21 de julio de 2016 / 09:04 a.m.

CLEVELAND. — Esta noche es la gran oportunidad de Donald Trump para presentar sus argumentos ante el país, y para tratar de convencer a los muchos escépticos dentro de su propio partido.

El discurso más importante que pronunciará el candidato presidencial republicano en esta campaña será coronado con una lluvia de globos, en una convención tachada por divisiones internas y distracciones indeseadas, además de agrias denuncias contra la candidata demócrata Hillary Clinton.

Llegó el día de Trump
El discurso de Mike Pence aceptando ser el candidato vicepresidencial de Trump quedó opacado. | REUTERS
Llegó el día de Trump
Ted Cruz no apoyó a Trump y fue abucheado por los simpatizantes del magnate. | REUTERS

La controversia más reciente estalló el jueves por la mañana cuando Trump declaró que de ser elegido presidente, impondrá condiciones antes de ir a defender a algún país miembro de la OTAN en caso de una agresión rusa.

Las declaraciones, hechas en una entrevista con el New York Times, contradicen décadas de política exterior estadounidense y parecen indicar que Trump alteraría el principio fundamental de la OTAN, de la defensa colectiva.

El candidato republicano destacó que de ser elegido presidente, defendería a un aliado estadounidense sólo si el aliado "haya cumplido con sus obligaciones hacia Estados Unidos. ¿Cumplió ese país con sus obligaciones hacia nosotros? Si las cumplió, entonces la respuesta es sí".

El comentario delineó las críticas previas que había hecho el candidato sobre si la OTAN es relevante o útil, y sirvieron de recordatorio sobre por qué Trump tiene tantos problemas para convencer al establishment de su propio partido.

El miércoles en la noche en la convención las divisiones internas se hicieron patentes, cuando uno de los más acérrimos rivales de Trump durante las primarias, el senador por Texas Ted Cruz, fue aplaudido estruendosamente por sus partidarios pero abucheado por los partidarios de Trump, cuando Cruz concluyó su discurso sin avalar la candidatura del magnate.

El discurso de Mike Pence aceptando ser el candidato vicepresidencial de Trump quedó opacado, otra oportunidad perdida en una convención donde eso ocurrió a diario. Eso concentró aun más la atención hacia el discurso que dará Trump el jueves a la noche para aceptar la nominación oficialmente.

"¡No es para tanto!" tuiteó Trump tras el discurso de Cruz. Afirmó que Cruz no cumplió su promesa de respaldarlo en la convención.

Trump dijo que leyó el discurso de Cruz dos horas antes de que pronunciado, pero pensó "déjenlo hablar de todas maneras".

En el podio en la hora estelar, Cruz mencionó a Trump solamente una vez, al felicitarlo por ganar las primarias, pero no fue más allá. Los aliados de Trump estaban furiosos. Uno de ellos, el gobernador de Nueva Jersey Chris Christie, llamó a Cruz "totalmente egoísta".

El asesor de Trump Paul Manafort dijo que Cruz "empleó un juicio totalmente equivocado".

"No respetó la invitación que se le hizo para que viniera y hablara en la convención", dijo Manafort el jueves al programa "Toda" de la NBC. Eric Trump, en el programa "This Morning" de la CBS, lo tildó de "falta de tacto".

El episodio le hizo difícil a Pence, gobernador de Indiana y favorito entre los conservadores que son reacios a apoyar a Trump, causar mucho impacto en su propio discurso.