21 de mayo de 2014 / 01:09 p.m.

Madrid.- El presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, condenó el doble atentado en la ciudad central de Jos, en el que al menos 118 personas perdieron la vida, pero se teme que la cifra aumente porque muchos cuerpos yacen sobre los escombros.

El coordinador de la Agencia Nacional de Gestión de Emergencias de Nigeria, Mohammed Abdulsalam, señaló que varios incendios arrasaron algunos edificios después de las explosiones del martes y se espera que haya más personas muertas.

"Hasta el momento se han recuperado 118 cadáveres de entre los escombros, pero esto podría aumentar por la mañana, ya que todavía hay algunos lugares sin inspeccionar", indicó.

Abdulsalam sostuvo que los bomberos lucharon durante toda la noche del martes y en la madrugada del miércoles para apagar los incendios provocados por ambas explosiones.

En una primera declaración sobre el ataque del martes, Jonathan sostuvo que aquellos que perpetraron los ataques son personas "crueles y malas".

"El gobierno mantiene su firme compromiso para ganar la guerra contra el terror, y este gobierno no va a ser intimidado por las atrocidades de los enemigos del progreso humano y de la civilización", señaló en un comunicado.

Se teme que haya más muertos luego que los equipos de socorro y testigos revelaron que se encuentran más cuerpos aún bajo los escombros de los edificios destruidos por las explosiones.

Dos coches bomba explotaron en una terminal de autobús y en un mercado en la ciudad central de Jos, con un saldo de muertos que podría aumentar hasta 150, mientras los heridos se calculan en más de 30.

Nigeria se ha enfrentado en los dos últimos años, a una campaña de violencia constante encabezada por el grupo islamista Boko Haram, que opera principalmente en tres provincias del norte.

El mes pasado, Boko Haram secuestró a más de 200 niñas de un internado en la ciudad nororiental de Chibok.

Notimex

El presidente Jonathan, insistió en que estaba comprometido con la lucha contra el terrorismo a pesar de las críticas de la oposición de que no ha garantizado la seguridad.