27 de abril de 2013 / 03:25 p.m.

México • Ante la inesperada protesta de activistas de Greenpeace en el Senado —que se manifestaron el jueves contra el maíz transgénico—, la unidad de Resguardo Parlamentario reforzó las medidas de seguridad.

En la puerta para visitantes, que es el filtro más vulnerable, un grupo de vigilantes aumentó las revisiones con detector de metales, así como la inspección de bolsos y portafolios de quienes entraban al edificio ubicado en Reforma e Insurgentes.

También solicitaron, sin excepción, credenciales de identidad. "Las revisiones sí son más estrictas, para evitar problemas como el de ayer", explicó uno de los vigilantes.

En tanto, en los pasillos y plazoletas del edificio, así como en los accesos al Salón de Plenos, personal de seguridad y de Protección Civil efectuaron rondines para detectar a quien se acercara al recinto.

"Es una medida positiva porque siempre hay quienes saben burlar los filtros y en determinado momento podría ser un peligro", comentó Francisco Beristáin, visitante del Senado que avaló las revisiones.

"Yo creo que es necesario porque se ha perdido el respeto no solo al Senado, sino a la Bandera. A veces pecamos en confianza y no esperamos que la creatividad negativa de algunas personas podría colarse, por eso esto nos beneficia a todos, porque luego no faltará un loco con un arma que nos ponga en peligro", dijo.

El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Ernesto Cordero, confirmó que se aplicarán medidas más estrictas de seguridad y que, para ello, ya se solicitó una propuesta al Comité de Administración.

En conferencia, el senador de Acción Nacional admitió que la vigilancia del recinto es laxa debido a que, destacó, se busca la interacción de los legisladores con la ciudadanía.

"Después de lo que ocurrió ayer, donde sí se puede poner en riesgo la seguridad personal tanto de los manifestantes como del resto de los que concurrimos aquí, sí estamos en una reflexión muy importante y vamos a tomar decisiones para hacer mucho más estricto el acceso al Senado y al Salón de Plenos", advirtió.

"Y es una pena, sin duda, porque es parte de la esencia de poder tener una interacción libre y fluida con todo aquel que quiera venir al Senado, pero si empieza a ponerse en riesgo la seguridad de los que aquí estamos, pues sí habrá que tomar algunas medidas más estrictas", puntualizó.

Una de las primeras acciones será asignar personal de Comunicación Social a los equipos de vigilancia del Salón de Plenos, para evitar la entrada a quienes busquen hacerse pasar como reporteros, fotógrafos o camarógrafos; esta medida se aplicará en la sesión programada para el lunes 29 de abril a las 19:00 horas.

A mí hasta me gustó: Barbosa

Aunque la protesta de Greenpeace desató críticas entre los senadores, el coordinador de la bancada del PRD, Miguel Barbosa, minimizó el hecho y aseguró: “A mí, hasta me gustó”.

"Yo creo que no pasó nada, estuvo padre: dos muchachas guapas, una se pronunció con una manta y otra rappeleó y sacó su manta y no pasó nada", explicó.

No obstante, admitió que es necesario aplicar reglas más estrictas de seguridad para entrar al recinto: "Es sano que pongamos más orden por la seguridad de todas y todos. Esta es una casa pública y es la casa de todos, pero debe haber ciertas reglas".

Las activistas de Greenpeace que protestaron el jueves se “colaron” al recinto al unirse a un grupo de estudiantes que visitaron el lugar. De acuerdo con trabajadores del Senado, la activista que ingresó al pleno aseguró ser parte del equipo de un legislador.

Presentó —a manera de prueba— ejemplares del Diario Oficial de la Federación. Otra versión apunta a que uno de los senadores le facilitó el acceso.

ADRIANA ESTHELA FLORES Y OMAR BRITO