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12 de octubre de 2017 / 02:55 p.m.

ESPECIAL.- Una mujer de origen australiano fue sentenciada a 33 años de cárcel EN Sydney por matar a su hijo de tres años de edad por guardar un gran parecido con su progenitor.

El padrastro del menor recibió una condena de 30 años por haber participado en su muerte al realizarle graves maltratos durante casi dos meses. El juez Peter Johnson calificó el crimen como ‘un infanticidio horrible’.

La madre argumentó que el pequeño murió después de haber tropezado con una cuerda atada a los perros de la familia. En diversas declaraciones a la Policía, que escuchó el Tribunal Supremo del estado de Nueva Gales del Sur durante el proceso, la fémina señaló que el niño "la había puesto al límite demasiadas veces" y pensaba muchas veces en matarlo.

Comentó que amaba a su hijo, pero también lo odiaba por parecerse a su padre.

Joseph fue furamente torturado semanas antes de su muerte, argumentó la corte. La mujer golpeó su cabeza contra un armario y le tapó los ojos con cinta aislante.



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