REUTERS
8 de octubre de 2017 / 06:14 p.m.

CARACAS.- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, azuzó a su par estadounidense, Donald Trump, al agradecerle por una avalancha de críticas que lo han hecho "famoso" en todo el mundo.

"Es un honor que el jefe del imperio no pasa un día sin nombrarme", dijo el presidente de 54 años, quien acaba de regresar de viaje de Rusia, Bielorrusia y Turquía.

"Quiere decir que algo bueno estoy haciendo", agregó Maduro riendo, durante su programa dominical en la televisión estatal.

El Gobierno de Estados Unidos ha ampliado en los últimos meses sanciones individuales contra algunos funcionarios, entre ellos Maduro, y prohibió nuevas transacciones de deuda con Caracas, alegando que Venezuela es un país corrupto y se ha convertido en una dictadura represiva.

Trump ha criticado repetidamente a Maduro y a su revolución socialista en público y en reuniones con otros jefes de Estado.

"Donald Trump ha asumido ser el jefe de la oposición venezolana", afirmó Maduro, quien ha gobernado el país desde el 2013, pero que ha visto el desplome de su popularidad en medio de la profunda crisis económica.

"Trump me ha hecho famoso en el mundo. Cada vez que me nombra, más me quieren", agregó tras asegurar que ha sido aclamado por el público en el extranjero en su reciente visita en momentos que su relación con Washington está en el más bajo nivel de los últimos tiempos.

Maduro dijo que sostuvo una reunión de una hora y media con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la que conversaron, entre otros temas, la posibilidad de comercializar el petróleo venezolano en rublos debido a las sanciones financieras estadounidenses.

"Un mundo entero se le abre a Venezuela a raíz de ese proceso de sanciones de Trump", dijo Maduro, quien también espera poder realizar transacciones comerciales en euros, yenes y rupias.

El 15 de octubre, el Gobierno de Maduro se enfrenta a la oposición en unas elecciones de gobernadores. El mandatario venezolano utilizó su programa de televisión para acusar a sus enemigos de sabotear los servicios públicos en medio de la campaña electoral, incluyendo el corte de cables eléctricos.

Apareciendo junto al mandatario en televisión, el vicepresidente ejecutivo, Tareck El Aissami, dijo que un activista vinculado a la oposición había sido arrestado por su presunta relación con una explosión que hirió a siete policías durante las protestas antigubernamentales a principios de año.

La oposición venezolana dice que el Gobierno con frecuencia suele plantar a activistas materiales explosivos, armas y dinero, e inventa vínculos entre ellos y criminales, para justificar la represión política.



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