AP
2 de noviembre de 2017 / 06:06 p.m.

CARACAS.- El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció que iniciaría un proceso de reestructuración y refinanciamiento global de todos los pagos de la deuda externa de este país sudamericano a partir del viernes.

En un mensaje transmitido por radio y televisión, el gobernante indicó que se haría la transferencia de unos 1.121 millones de dólares para los pagos de capital de los bonos de la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) con vencimiento en el año 2017, pero luego de este pago iniciarían los cambios.

Maduro indicó que en tiempos de precios petroleros bajos y como consecuencia del bloqueo financiero del que sería objeto el país debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos, se hace necesaria la convocatoria de todos los involucrados en la deuda externa —bancos, tenedores de bonos de la Republica y de PDVSA— para iniciar el refinanciamiento y la restructuración de los pagos externos.

El mandatario ha descartado los temores de los inversionistas sobre posibles problemas de flujo de efectivo de PDVSA —corazón económico de Venezuela— a pesar de los riesgos que suponen las restricciones para el uso del sistema de pagos internacional como consecuencia de las sanciones estadounidenses. Éstas prohíben transacciones en bonos emitidos por el gobierno venezolano y PDVSA e impiden operaciones con ciertos bonos en poder del sector público y el pago de dividendos al gobierno por parte de Citgo, la filial estadounidense de PDVSA, lo que restringe marcadamente las fuentes de financiamiento del país.

Maduro designó al vicepresidente Tareck El Aissami, sobre quien pesa una sanción por narcotráfico que le impuso el Departamento del Tesoro estadounidense, a la cabeza de la comisión para reestructuración de deuda.

La medida, que busca equilibrar las finanzas, se produce en momentos que Venezuela intenta superar el estancamiento de su producción petrolera, aumentar los ingresos por ese rubro, así como pagar deudas y obtener financiamiento.

Maduro resaltó que la intención de Venezuela es seguir cumpliendo internacionalmente con sus compromisos de deuda externa. En ese sentido, agregó que tiene el dinero y pagará los 1.121 millones del bono 2020 a sus acreedores, tal y como ocurrió la semana pasada, cuando Venezuela desembolsó 841,88 millones de dólares para los pagos de capital de los bonos PDVSA 2020.

El presidente pidió también el cese a la persecución financiera de bancos y organismos internacionales contra Venezuela afirmando que a pesar de que el país ha pagado sus deudas, no tiene acceso para colocar nuevos bonos o solicitar más créditos.

La caída de los precios del crudo en los dos últimos años ha afectado la economía de naciones petroleras como Venezuela, que está sumida en una crisis caracterizada por una inflación que podría cerrar el año en 1.000% y problemas de escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos.


pjt