13 de mayo de 2014 / 11:17 p.m.

Los Ángeles.- Centenares de personas se han puesto en contacto con el FBI sobre un maestro sospechoso de haber drogado y abusado sexualmente a niños durante una carrera de cuatro decenios en escuelas internacionales en cuatro continentes, los que amplía significativamente el número potencial de víctimas.

El FBI dijo el mes pasado que William Vahey había abusado sexualmente de al menos 90 niños, cuyas fotos fueron descubiertas en una unidad de memoria robada por su mucama. La entidad policial dijo el martes ha sido "contactado ahora por varios centenares de individuos de todo el mundo que desean hablar con nosotros como potenciales víctimas o proveer información en la actual pesquisa".

La agente especial Shauna Dunlap dijo que las autoridades desean que todas las personas posibles se pongan en contacto con el FBI por teléfono o a través de su portal de internet para recibir ayuda y ofrece información sobre el hombre al que el FBI califica de uno de los peores pederastas de los últimos tiempos.

Vahey se suicidó a los 64 años después que evidencia de sus actos fue encontrada en una unidad de memoria robada por una mucama en Nicaragua.

Fue uno de los maestros más queridos de las escuelas internacionales donde estudian los hijos de los diplomáticos y de los ricos. Era a menudo el primero en llegar por la mañana y el último en irse. Llevaba a los estudiantes a lugares exóticos y les daba galletitas con leche cuando se acostaban.

El descubrimiento de sus actos generó una crisis en la comunidad de escuelas internacionales, en la que a los padres se les está diciendo que sus hijos podrían haber sido víctimas y los administradores se afanan por tomar medidas para evitar que se repitan abusos como los de Vahey.

Aparentemente, ni siquiera las víctimas de Vahey sabían que habían sido sometidas a abusos. Las galletitas Oreo que les daba tenían pastillas para dormir, en dosis suficientes como para que los niños perdiesen el conocimiento y pudiesen ser toqueteados y fotografiados desnudos.

Vahey intentó suicidarse en Nicaragua luego de que su mucama se robó la memoria. Sobrevivió, pero se mató en un segundo intento, clavándose un puñal a los 64 años y dejando a cientos de exestudiantes suyos con la incertidumbre de si fueron víctimas de abusos o no.

AP