Rogelio Agustín 
9 de agosto de 2013 / 11:08 p.m.

 

Guerrero • Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa y activistas de diferentes organizaciones sociales se manifestaron en el desfile conmemorativo al 231 aniversario del natalicio de Vicente Guerrero, consumador de la independencia de México.

Las protestas se dieron en dos momentos; primero los estudiantes de la Normal Rural y después la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), que incorpora varias agrupaciones.

El contingente de normalistas colocó al frente una manta en la que se leía la siguiente leyenda: “Bienvenido Aguirre R. al lugar donde se estaban formando los estudiantes que asesinaste”.

En pancartas rotuladas con marcadores negro se observaban consignas como “Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús Viven”.

En otras citaron la fecha del 12 de diciembre de 2011, cuando ocurrió el desalojo en que murieron sus dos compañeros y agregaron “no se olvida”.

Llevaban una tortuga de gran tamaño que cargaban al menos 15 estudiantes, la mayor parte de ellos iban rapados, como una forma de evidenciar que se trataba de jóvenes del primer grado, pues esa es una manera de diferenciarlos en el inicio de cursos.

La parada de los normalistas fue breve y no generó ningún incidente, el Ejecutivo local les sonrío y hasta dirigió un aplauso.

En la parte final, atrás de los grupos de charros que llegaron de las siete regiones se colocó un grupo de organizaciones aglutinadas en la APPG.

Caminaron parte importante del recorrido del desfile, mostrando mantas y lanzando consignas, la mayor parte de ellas dedicadas a reclamar justicia en el caso de Raymundo Velázquez Flores, líder de la Liga Agraria Revolucionaria del Sur (LARSEZ), asesinado hace una semana en Coyuca de Benítez.

Velázquez Flores era originario de la Montaña, sin embargo su activismo lo llevó a relacionarse con habitantes de comunidades marginadas de la Costa Grande, para las que trabajaba en la elaboración de proyectos productivos que les permitieran aminorar su condición de pobreza.

La APPG se apoderó del presídium una vez que el gobernador Aguirre Rivero y sus acompañantes lo dejaron libre, guardaron un minuto de silencio y posteriormente realizaron su mitin sin complicaciones.